No importa quién seas o a qué te dediques, todos hemos pasado por despedidas. Algunas son esperadas, otras llegan de golpe. Pueden ser el fin de una relación, la salida de un equipo deportivo, un cambio de ciudad o, como en el caso del mundo laboral, la desvinculación de un trabajo. Y aunque nadie disfruta decir adiós, la manera en que nos despedimos deja una marca duradera, tanto en quienes se van como en quienes se quedan.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: