Elegir un nombre no es solo una decisión estética, sino un acto que influye en la identidad y autoestima del niño. Es su carta de presentación y un legado que lo acompañará toda su vida.
Elegir un nombre no es solo una decisión estética, sino un acto que influye en la identidad y autoestima del niño. Es su carta de presentación y un legado que lo acompañará toda su vida.
Por Milenka Duarte

Escoger el nombre de un hijo no es una decisión cualquiera. En definitiva, es una de las primeras y más trascendentales elecciones que los padres hacen por su bebé, incluso antes de verlo por primera vez. Un nombre no es solo un conjunto de letras bonitas o una moda pasajera, sino como explicó Ángela Otazú López, psicóloga y docente de Continental Florida University a Hogar y Familia, es el primer paso para conectar con la identidad, una carta de presentación y un legado que acompañará a esa persona durante toda su vida.