Si bien el Perú creció en el índice de UCI por millón de habitantes (de 19 a 81 camas), esta cifra es menor de lo registrado en países vecinos como Chile, Colombia o Argentina. También es menor que el requerimiento mínimo internacional, de 100 camas por millón (Foto: Hugo Pérez/GEC)
Si bien el Perú creció en el índice de UCI por millón de habitantes (de 19 a 81 camas), esta cifra es menor de lo registrado en países vecinos como Chile, Colombia o Argentina. También es menor que el requerimiento mínimo internacional, de 100 camas por millón (Foto: Hugo Pérez/GEC)
Jorge Falen

El avance mortal de la pandemia del puso en evidencia las principales brechas del sistema de salud peruano. La más alarmante ha sido la de destinadas a tratar casos graves de la enfermedad, cuya ocupación siempre ha estado al límite. Al cierre de esta edición, quedaban disponibles 67 ventiladores en todo el país, cinco de ellos en Lima, según reportes de .

Aumento insuficiente

Desde abril del 2020 a la fecha, la oferta total (pública y privada) de ventiladores en el país creció en 329%, pasando de 574 a 2.472 equipos. Sin embargo, continúa muy por debajo de lo necesario para aliviar la demanda. Según estimaciones de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva (Sopemi), en pleno pico de la segunda ola se requieren unas 7.500 camas UCI, tres veces más de la dotación actual.

La brecha también se observa a escala internacional. Si bien el Perú creció en el índice de UCI por millón de habitantes (de 19 a 81 camas), esta cifra es menor de lo registrado en países vecinos como Chile, Colombia o Argentina. También es menor que el requerimiento mínimo internacional, de 100 camas por millón [ver cuadro].

(Elaboración: EC)
(Elaboración: EC)

En la primera ola del COVID-19, la gestión del expresidente Martín Vizcarra consiguió un número máximo de 1.740 UCI operativas en todo el sistema de salud. Durante la llegada de la segunda –caracterizada por la presencia de variantes y el agravamiento acelerado de casos– la administración de Francisco Sagasti incrementó la disponibilidad en 749 camas adicionales.

MIRA: Jeringas vacías: las claves sobre las conclusiones de la comisión del Minsa que investigó el caso


(Elaboración: EC)
(Elaboración: EC)

Actualmente, la mayor participación en la oferta la tiene Essalud (36%), seguido de los gobiernos regionales (24%), clínicas (22%) y el Minsa (15%). La sanidad de las Fuerzas Armadas y PNP suman en conjunto el 3% del total.

A nivel de regiones, Lima Metropolitana, Moquegua y Callao tienen los mayores índices de camas, por encima del promedio nacional. En contraste, Ayacucho, Loreto y Puno figuran entre las regiones que tienen una menor dotación de ventiladores por habitante [ ver mapa]


Factores limitantes

Para el presidente de la Sopemi, Carlos Lescano Alva, la escasez de médicos especializados ha sido una de las principales restricciones en la lucha contra la pandemia. A la fecha, el Perú cuenta solo con 650 intensivistas para atender a todos los pacientes críticos. Es la quinta parte de los que disponen países como Colombia.

“Para cubrir un ambiente de seis pacientes críticos en un mes se necesitan seis intensivistas que hagan todos los turnos. Según norma técnica, para atender 650 pacientes en un mes se necesita la misma cantidad de intensivistas. Trabajando a doble turno se puede llegar a 1.300; si se quiere más, se tiene que ir a un sistema piramidal, con uno a la cabeza que tenga bajo su comando a otros médicos”, explica.

Lescano calcula que con un trabajo a doble turno y capacitando a otros médicos se puede atender a 2.500 pacientes, pero advierte que en algunas zonas las camas son operadas sin supervisión.

MIRA: Paso a paso: este es el protocolo a seguir seguir en la colocación de la vacuna contra el COVID-19

El paso de la segunda ola ha sido más apremiante para la atención de pacientes críticos. La presencia de variantes más contagiosas impactó en el fuerte repunte de casos severos durante el verano, lo cual incidió en el colapso de las camas UCI. Hay más jóvenes y gestantes entre los pacientes graves.

“El 45% [de pacientes en UCI] son menores de 50 años y la mitad de estos no tiene comorbilidades. En la primera ola eran pacientes de edad o con comorbilidades. Hay más afectación de mujeres que en la primera ola; también tenemos más gestantes”, anota.

Raúl Urquizo Aréstegui, representante del Colegio Médico del Perú (CMP), recomienda al Gobierno aumentar las plazas para formar intensivistas y profesiones afines para abordar la pandemia.

“El gobierno debió ampliar las plazas para que se formen más intensivistas, con neumólogos que tengan que ver con el COVID-19. La enfermedad no se va a ir en uno o dos años”, señala.

Si bien se viene registrando un descenso de casos y muertes totales, Urquizo señala que el CMP no descarta una tercera ola o un rebrote asociado al Día de la Madre o las movilizaciones por la campaña electoral

TE PUEDE INTERESAR