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(Ilustración: El Comercio)

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Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

(Ilustración: El Comercio)
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Por Mauricio Zavaleta

Han pasado veinte años desde que se instalaron los gobiernos regionales y quince desde que se iniciara un ambicioso proceso de transferencia de funciones desde el Ejecutivo. Los gobiernos regionales tienen funciones importantes en materia de salud, educación y proyectos de inversión pública, y administran más de un tercio del presupuesto nacional. Sin embargo, las promesas de la descentralización no se han materializado. Estas eran, en esencia, dos. Primero, mejorar la administración del Estado bajo el principio de la subsidiariedad territorial. Es decir, que la atención de los ciudadanos sería más eficiente en la medida que las instancias más cercanas a ellos adquirieran funciones y capacidades. Segundo, brindar mayor autonomía a las regiones para establecer sus propias prioridades de desarrollo, lo que involucraba la elección directa de sus autoridades regionales, antes asignadas por el Poder Ejecutivo.