Por Ángel Navarro Quevedo

Cuando uno recorre las calles del Centro Histórico de Lima, es imposible ignorar las pequeñas bodegas que ocupan la planta baja de las antiguas casonas que aún se mantienen en los alrededores de la Plaza de Armas. En su reciente obra, “Pulperías y chinganas. Lima (1700-1862)”, Arnaldo Mera viaja a través del tiempo por las calles de la Lima de antaño para desentrañar la historia de los antecesores de las llamadas “bodeguitas”.