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“Hasta ahora EE.UU. no se está proponiendo como un mediador creíble”: Trump, Putin y una llamada que no consiguió un acuerdo de paz
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Pese a que el presidente estadounidense Donald Trump calificó de “excelentes” el “tono y espíritu” durante la llamada de dos horas que mantuvo el lunes con su homólogo ruso, Vladimir Putin, lo cierto es que las esperanzas por alcanzar el cese al fuego incondicional de 30 días en Ucrania a la que aspiraba el líder republicano parecen diluirse.
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En la conversación, la tercera de este tipo desde que Trump volvió al cargo en enero, ambos líderes abordaron la reanudación de “conversaciones directas entre Rusia y Ucrania” pero no se discutió un marco temporal para las conversaciones, según un portavoz del Kremlin y la agencia de noticias rusa TASS citados por CNN.
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El mandatario estadounidense, mientras tanto, anunció mediante su red Truth Social que las condiciones para acabar con la guerra “serán negociadas entre las dos partes, como solo puede ser, porque conocen detalles de una negociación que nadie más conocería”. Esto demuestra un cambio total en el mensaje del republicano que durante la campaña y sus primeros meses en la Casa Blanca aseguraba ser capaz de acabar con el conflicto armado en solo 24 horas.

“Hasta ahora no hemos tenido un intento verdadero de poder negociar un alto al fuego creíble porque ambas partes no están dispuestas a negociar sin ceder y lo que se considera ceder es demasiado. Por eso no es posible encontrar un término medio. Y hasta ahora Estados Unidos no se está proponiendo como un mediador creíble”, comenta a El Comercio el analista internacional Francesco Tucci.
Como era de esperarse, el gobierno ucraniano expresó su frustración ante la falta de resultados. Mijailo Podoliak, asesor del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, criticó que mientras Europa apoya plenamente a Ucrania y entiende los riesgos y las consecuencias de la guerra, EEUU sigue posicionándose como “un mediador global” y aún cree que “Rusia es capaz de negociar y quiere poner fin a la guerra por intereses comerciales y estratégicos”.
Posteriormente, el propio Zelensky dijo a través de su cuenta en la red social X que “es obvio que Rusia trata de ganar tiempo para continuar la guerra”.
Tucci coincide con esta lectura del escenario y lo atribuye a que Estados Unidos “hasta ahora no ha encontrado la forma de presionar lo suficiente a Putin para que se siente en la mesa”.
Durante una audiencia celebrada el martes en la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Putin “no ha obtenido ni una sola concesión” por parte de su Administración y que esta evita tocar el tema de las sanciones por temor a que los rusos dejen de negociar.

Europa responde con más sanciones
Zelensky, en contraparte, pidió que aumente la presión de la comunidad internacional sobre Moscú para que acepte el alto al fuego. En esa misma línea se pronunció la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, asegurando que “necesitamos a todo el mundo a bordo”. Posteriormente, el bloque europeo dio luz verde al decimoséptimo paquete de sanciones contra Rusia desde que inició la guerra en febrero del 2022.
Esta nueva medida apunta directamente a la llamada “flota fantasma”, casi 200 barcos que transportan ilícitamente petróleo a Rusia para eludir las restricciones occidentales. Además, se impuso la congelación de activos y prohibiciones de viaje a varios funcionarios, así como a varias empresas rusas. En paralelo, el Reino Unido apuntó a la flota clandestina en un conjunto de 100 nuevas sanciones que dijo iban dirigidas a “aumentar la presión” sobre el Kremlin.
Kallas aseguró además que “el efecto de las sanciones será aún mayor en los próximos meses” en Rusia.
Sin embargo, luego de tres años con penalidades tanto económicas como diplomáticas, lo cierto es que Moscú ha conseguido seguir adelante en su ofensiva generando dudas sobre la efectividad de estas medidas.

“Hay una serie de estudios sobre si las sanciones son realmente efectivas para hacer colapsar a un régimen autoritario. Una de las conclusiones es que para que las sanciones sean realmente efectivas deben ser aplicadas por toda la comunidad internacional, pero ese no es el caso. Rusia ha sido afectada por supuesto, pero consiguió reajustar y reorientar su economía sobre todo al mercado asiático. Así que considerando que hay grandes socios como China o la India se podría pensar también en triangular las sanciones”, explica Tucci.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, mientras tanto, criticó al nuevo paquete de sanciones tildándolo de “contraproducente” y acusó a Europa de imponer plazos “artificiales” al diálogo de paz. Según la vocera, las negociaciones dependerán de la realización de lo acordado por ambas partes en Estambul el pasado viernes, es decir “organizar el mayor intercambio de prisioneros en tres años según la fórmula mil por mil y presentar por escrito las propuestas para un posible futuro proceso de arreglo” de la guerra.










