¡Buen día, estimado lector! Dentro de 45 días empezará el Año del Tigre. Pero cómo, ¿no estamos acaso en el Año del Caballo, según el calendario tradicional chino? ¿Y no empezó además en febrero? Pues sí, esto último es correcto. Pero también lo es que el 7 de agosto comenzará en Colombia el primero de los cuatro años en el poder de , el ‘outsider’ de una derecha no tradicional, una derecha no institucional, una derecha más a la derecha, si queremos una etiqueta más.

El cambio no es menor en nuestro vecino del norte. Ese día llega también a su fin el primer gobierno de izquierda en la historia de Colombia y el timón vuelve al ala ideológica contraria, encarnada en un abogado y empresario que nunca antes ganó un cargo de elección popular y que ha prometido una política de mano dura y tolerancia cero en la lucha contra los narcotraficantes y los grupos al margen de la ley en un país que viene sufriendo su peor ola de violencia desde la firma del acuerdo de paz con las FARC hace 10 años.

No exageramos. La campaña electoral misma estuvo marcada por el accionar de bandas armadas con bombas y drones explosivos y el . Y es por ello que rápidamente De la Espriella se desmarcó de la estrategia de “paz total” que puso en práctica el presidente Gustavo Petro y que redundó en fracaso pues, , organizaciones ilegales que estaban arrinconadas y agazapadas hoy están empoderadas: disidencias de las FARC que no se plegaron al acuerdo, el ELN y narcoterroristas.

De la Espriella no insistirá más en negociaciones ni diálogos. “A quienes han sembrado violencia, terror y narcotráfico durante todos estos años: su tiempo se acabó”, advirtió en su primer discurso como mandatario electo ante miles de simpatizantes, un electorado “muy cansado de la inseguridad y que necesita soluciones de choque”. Como parte de esas soluciones, el próximo gobernante ha prometido la construcción de diez megacárceles al estilo Bukele y para colaborar con la guerra contra los maleantes.

Hay inquietud por saber cómo va a materializar su estrategia, para la cual diversos analistas no dudan de que conseguirá alianzas en el Congreso (donde su agrupación no tiene mayoría), pero tienen reparos en saber cómo logrará financiarla debido a los menguados recursos del Estado. Por lo pronto, “para construir una relación poderosa entre Colombia y Estados Unidos e impulsar la cooperación en materia de seguridad regional”.

Y justamente hablando de región, el ajustado triunfo de De la Espriella . El año pasado se impusieron Daniel Noboa, en Ecuador; Rodrigo Paz, en Bolivia; y José Antonio Kast, en Chile. Y a la espera de lo que suceda en octubre en Brasil, cuando el mandatario progresista Lula da Silva se presente a la reelección con uno de los hijos del exgobernante derechista Jair Bolsonaro como su máximo rival. Habrá que estar atentos.

Contenido sugerido

Contenido GEC