A quienes conocen la trayectoria de Nadine Heredia no les sorprende su huida al Brasil con la venia de Lula da Silva que no dudó –ni demoró– en otorgarle el asilo diplomático que solicitó enterada de la sentencia de 15 años en el juicio por lavado de activos. Nadine en Sao Paulo y Ollanta en Barbadillo.
El último martes, el expresidente Ollanta Humala y su esposa recibieron un adelanto del fallo que los condena a 15 años de prisión por el delito de lavado de activos. Se les acusa de haber recibido aportes ilícitos del gobierno de Venezuela y de la constructora Odebrecht durante las campañas presidenciales del 2006 y el 2011, respectivamente.
Humala Tasso se presentó puntual a la audiencia del martes mientras que su esposa Nadine se conectó de modo virtual. Sin embargo, al momento de lectura del adelanto del fallo, la ex primera dama ya había desaparecido y cuando la policía fue a su domicilio para efectuar la detención, no la encontraron, pues ya estaba a buen recaudo en la sede de la Embajada de Brasil en el Perú.
Nadine Heredia ingresó a la embajada brasileña el martes 15 de abril al medio día y el miércoles 16, a las 4 a.m., ya estaba volando a su destino en un avión de la Fuerza Aérea de Brasil. Es decir, no pasaron ni 24 horas para que el asilo se haga efectivo. El Gobierno Peruano entregó el salvoconducto el mismo martes en la noche.
Las críticas al asilo diplomático no se han hecho esperar. Se invoca el artículo III de la Convención sobre Asilo Diplomático. “No es licito conceder asilo a personas que al tiempo de solicitarlo se encuentren inculpadas o procesadas formalmente en tribunales ordinarios competentes y por delitos comunes, o estén condenadas por tales delitos y por dichos tribunales, sin haber cumplido las penas respectivas”.
Brasil no tuvo en cuenta esta atingencia y concedió un asilo que no sorprende para nada si se tiene en cuenta que Lula y los Humala Heredia fueron más que aliados políticos. La imputación sobre lavado de activos apunta a que el mandatario brasileño como cabeza del Partido de los Trabajadores intermedió en los aportes de Odebrecht a la campaña de Humala.
Mientras Ollanta Humala ya se encuentra internado en el penal de la Diroes de Barbadillo, su esposa Nadine y su menor hijo ya están instalados en la ciudad de Sao Paulo en Brasil.
La pregunta ahora es: ¿el asilo de Heredia Alarcón perjudicará el futuro judicial de su esposo Ollanta Humala? Como se sabe, la defensa del exmandatario presentó un hábeas corpus para que el expresidente recupere su libertad mientras aún no se le notifique la sentencia completa que lo condena a 15 años de prisión por lavado de activos.
Casi 14 años han pasado desde que los Humala Heredia llegaron al poder, pero el patrón no ha cambiado. Ella sigue siendo el poder detrás del trono, la que toma las decisiones y siempre está un paso adelante. Ollanta asiente.
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