Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Finalmente sucedió lo previsible: los prospectos de alianzas para los comicios del próximo año que se inscribieron al cierre del plazo, el pasado 2 de agosto, fueron pocos. Cinco apenas. Y de esos cinco, dos enfrentan ya problemas internos. Un sector de Salvemos al Perú ha anunciado, en efecto, que desconoce el acuerdo al que algunos dirigentes del partido llegaron con Ahora Nación (organización liderada por el exrector de la UNI, Alfonso López-Chau), mientras que en el Partido de los Trabajadores y Emprendedores se ha producido también una revuelta interna por el pacto que supuestamente los liga a Primero la Gente. Las autoridades electorales tendrán que resolver pronto qué ocurre con esas ententes, pero lo cierto es que, aun antes de que la campaña haya empezado, ambas se han ganado una imagen de arreglo hechizo que los perseguirá hasta el día en que acudamos a las urnas.
Finalmente sucedió lo previsible: los prospectos de alianzas para los comicios del próximo año que se inscribieron al cierre del plazo, el pasado 2 de agosto, fueron pocos. Cinco apenas. Y de esos cinco, dos enfrentan ya problemas internos. Un sector de Salvemos al Perú ha anunciado, en efecto, que desconoce el acuerdo al que algunos dirigentes del partido llegaron con Ahora Nación (organización liderada por el exrector de la UNI, Alfonso López-Chau), mientras que en el Partido de los Trabajadores y Emprendedores se ha producido también una revuelta interna por el pacto que supuestamente los liga a Primero la Gente. Las autoridades electorales tendrán que resolver pronto qué ocurre con esas ententes, pero lo cierto es que, aun antes de que la campaña haya empezado, ambas se han ganado una imagen de arreglo hechizo que los perseguirá hasta el día en que acudamos a las urnas.
Se trata, en realidad, de un riesgo frecuente cuando lo que impulsa las alianzas es una necesidad de supervivencia y no las afinidades ideológicas entre las partes. Algunas semanas atrás, hacíamos aquí precisamente ese señalamiento a propósito del acuerdo entre el Partido Popular Cristiano y el partido Unidad y Paz, a raíz de las reivindicaciones de la reforma agraria ensayadas por el líder de este último, el congresista Roberto Chiabra. Un ejercicio de nostalgia velasquista que habría dejado más contento a Héctor Cornejo Chávez que al doctor Luis Bedoya Reyes… Desde entonces, distintas voces del PPC han tratado de explicar cómo así esto no resulta contradictorio para ellos, pero la verdad es que hasta el momento han sido tan exitosos en ese esfuerzo como en el que desplegaron para tratar de justificar en las elecciones del 2016 su alianza con el PAP. ¿No había acaso Lourdes Flores dicho, algunos años antes y en clara alusión a la maquinaria aprista, que su eliminación tras la primera vuelta del 2006 se había “labrado en las mesas”?
Ilustración: Víctor Aguilar
–Evocaciones albanesas–
Dicho todo esto, sin embargo, tenemos que reconocer que no todos los arreglos entre partidos que buscaron inscribirse ante el Jurado Nacional de Elecciones la semana pasada presentan problemas de inconsistencia. La alianza entre las organizaciones Voces del Pueblo y Nuevo Perú, concretamente, está cimentada sobre sólidas coincidencias de todo tipo. Sus líderes y potenciales candidatos a la presidencia –el congresista Guillermo Bermejo y el antropólogo Vicente Alanoca, respectivamente– pertenecen por igual, por ejemplo, a la comunidad de los no contactados por el saber que Adam Smith expuso en “La riqueza de las naciones” hace ya dos siglos y medio. Por otra parte, mientras el primero saltó a la fama con la frase “nosotros, si tomamos el poder, no lo vamos a dejar” y por su elocuente desdén hacia las “pelotudeces democráticas”, el segundo se perfila como el heredero de Verónika Mendoza, recordada por sus reiteradas contorsiones retóricas para evitar decir que el régimen chavista es y ha sido siempre una dictadura. Los dos, además, propugnan un pretendido referéndum que desconozca las limitaciones que la actual Constitución establece al respecto, para mandarse hacer otra que, habrá que suponer, sí están dispuestos a respetar. Bien mirados, en suma, lucen idénticos. Se los juraría gemelos en su tirria a los constreñimientos del Estado de Derecho y las libertades de la economía de mercado, por lo que su alianza correrá seguramente sobre rieles… Hasta que llegue, por supuesto, la hora de decidir cuál de ellos será el aspirante a ceñirse la banda embrujada y los dos partidos procedan a una elección interna de evocaciones albanesas y sin concesiones al aliado. Porque, salvo el poder, como se sabe, todo es ilusión.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.