La megacárcel de Bukele

“Por fin se hace justicia, dicen. Pero negociar con delincuentes es jugar con fuego”.

    Gisella López Lenci
    Por

    Periodista

    Gisella.lopez@comercio.com.pe

    Resumen

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    / Gobierno de El Salvador

    Trabajar durante años en las empresas de publicidad de su padre le ha sido útil a Nayib Bukele para venderse como un presidente exitoso, un jefe de Estado ‘millenial’ en busca de su objetivo fundamental: ser un antes y un después en el destino de El Salvador. La inauguración de la megacárcel para pandilleros ha sido la última muestra de ello, una escena digna del inicio de una serie de Netflix. El traslado coreográfico de 2.000 presos semidesnudos –para que así el mundo vea sus emblemáticos tatuajes que los reconocen como miembros de las violentísimas maras– al nuevo Centro de Confinamiento del Terrorismo estuvo perfectamente estudiado.

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