
En el discurso que pronunció el premier Chamberlain en la Cámara de los Comunes anunció que el Gobierno Británico, junto con otras potencias europeas, protegerá la vida y la propiedad de los ciudadanos británicos y europeos que residen en China y que hacen al Gobierno Chino responsable por todos los abusos o daños que pudieran sufrir. Dijo textualmente: “Aquí no cabe debilidad ni excitación”. Mencionó que esta declaración era absolutamente necesaria para que el Gobierno Chino supiera que no se permitirá el más mínimo ultraje a los británicos. H.L.M.









