El hombre de lata

El ministro Demartini está abollado, pero simula no notarlo.

    Mario Ghibellini
    Por

    Periodista

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    Ilustración: Composición GEC
    Ilustración: Composición GEC

    A no ser confundido con el hombre de hojalata, personaje de “El mago de Oz” que anda en busca de un corazón, el ministro Demartini es hoy por hoy un hombre de lata. Y con una abolladura aparatosa. Cierto es que bien podría imaginárselo caminando sobre la calzada de ladrillos amarillos rumbo a ninguna parte y junto a la emperifollada Dorothy que algún tornado nos colocó en la presidencia, pero lo suyo es demasiado serio como para ser reducido a una parodia del cuento de Frank Baum. En tanto titular de la cartera de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), es el responsable político de que el programa Qali Warma haya distribuido alimentos adulterados o malogrados entre los niños en edad escolar del país, pero él simula no ser consciente de las consecuencias que eso debería acarrear.

    Conforme a los criterios de

    Trust Project
    Tipo de trabajo: