Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Ilustración: Composición GEC
Los dioses griegos no son griegos, son peruanos. Una conversación virtual del ex precandidato presidencial de Acción Popular, Alfredo Barnechea, con gente de su entorno lo ha dejado claro. Se trata de una conversación cuyo contenido tendría que haberse mantenido dentro del círculo de confianza del mentado personaje, pero parece que uno de sus contertulios no era tan de confianza y la cháchara acabó siendo de dominio público. Esto, a pesar de que Barnechea específicamente pide a quienes lo escuchan que no la vayan a filtrar a través de las redes. “Es muy grave, confidencial lo que les he contado”, les advierte. Y tenía razón…
Los dioses griegos no son griegos, son peruanos. Una conversación virtual del ex precandidato presidencial de Acción Popular, Alfredo Barnechea, con gente de su entorno lo ha dejado claro. Se trata de una conversación cuyo contenido tendría que haberse mantenido dentro del círculo de confianza del mentado personaje, pero parece que uno de sus contertulios no era tan de confianza y la cháchara acabó siendo de dominio público. Esto, a pesar de que Barnechea específicamente pide a quienes lo escuchan que no la vayan a filtrar a través de las redes. “Es muy grave, confidencial lo que les he contado”, les advierte. Y tenía razón…
Ilustración: Composición GEC
En cualquier caso, lo que el frustrado aspirante presidencial les revela a sus partidarios es que ha recibido de parte del presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –el mexicano José Luis Caballero Ochoa, aunque él no lo menciona por su nombre– una llamada que lo hace pensar que la decisión del Jurado Nacional de Elecciones que dejó a Acción Popular fuera de la carrera electoral podría ser revertida. Según Alfredo, el titular de CIDH se habría comunicado con él para decirle: “Los dioses del Olimpo se han movilizado por usted”. Una manera de hacerle saber que, a instancias de ellos, la referida institución podría emitir pronto una medida cautelar que obligase al JNE a cambiar su postura. “Yo creo que esto va a caminar, pero no tengo ninguna certeza”, les confiesa el ex precandidato a sus fieles… Pero luego una nueva descarga de inmodestia lo posee y lo hace anunciar que, si su campaña empieza antes de fin de mes, él gana la presidencia. “Si estamos inscritos, a Porky lo barremos en la segunda vuelta”, sentencia con la confianza de quien cuenta con el patrocinio de los doce olímpicos. Después de la indiscreción que parece haber cometido, sin embargo, no debería estar tan seguro de eso.
–Crème y realeza–
Imaginar a Zeus, Apolo y otras divinidades griegas en ajetreos por un mortal se nos habría hecho hasta hace poco difícil; máxime si el mortal era peruano. Pero con Alfredo, nunca se sabe. Hablamos de un hombre con conexiones en las más altas esferas y a lo mejor, así como se codea con miembros de la realeza europea y la ‘crème’ de la política hispanoamericana, se tutea también con los moradores del Olimpo. O quizás ocurra que, como decíamos al principio, esos dioses son en realidad peruanos y estén siempre dispuestos a batirse por nosotros si sabemos pedirlo, y él simplemente conozca cómo hacerlo. Quién sabe… Ahora, claro, uno pensaría que si la CIDH interviene en un asunto como el que aquí tratamos, lo haría de oficio o a pedido de parte, y no por presión de dioses algunos. Pero si los caminos del Señor son misteriosos, acaso los de estas otras deidades también lo sean.
¿En qué radicaría entonces lo “muy grave” de lo relatado por Barnechea a sus adláteres? Pues, lógicamente, en la divulgación misma de la intromisión de los olímpicos en el pleito. Odiseo pudo haber hecho alguna vez alarde de la protección que le brindaba Atenea, o Paris de la que le dispensaba Afrodita, pero si se cuenta con el auspicio de todo el panteón griego, lo menos que puede hacer el favorecido es ser discreto al respecto. La ‘hibris’, decían los sabios del mundo antiguo, es lo que pierde a los mortales y esa es la imprudencia en la que parecería haber incurrido Alfredo. Los dioses que se movilizaron por él han de estar disgustaditos y, en consecuencia, la materialización de la cautelar que lo pondría en condiciones de desatar su poder arrasador luce ahora improbable. Porky puede respirar tranquilo.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.