PolideportivoEste resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
En agosto del año pasado, el entonces candidato por Peruanos por el Kambio, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), empezó su precampaña electoral con los denominados Diálogos con PPK. Los conversatorios se realizaban en asentamientos humanos de la capital y en algunas ocasiones en provincias. La mecánica era simple: Kuczynski se sentaba al medio de un grupo de ciudadanos a escuchar sus problemas, preguntas y pedidos. Luego exponía sus proyectos sobre la masificación del agua potable, la lucha contra la inseguridad ciudadana y la educación.
Desde ahí, hasta el anuncio de los resultados que lo convierten en el virtual presidente de la República, el camino ha sido sinuoso y con baches. Sus aciertos y desaciertos, así como los de su equipo, marcaron una campaña llena de sorpresas en la que factores externos fueron determinantes para que la mayoría del electorado terminara dándole su voto el pasado 5 de junio.
—Se acabó la luna de miel—
PPK empezó la campaña de manera promisoria, sin embargo cayó sostenidamente en las encuestas pasando del 16% de las preferencias en noviembre a tan solo 9% en febrero. Así lo recuerda el analista político Enrique Castillo, quien argumenta que uno de los principales errores del equipo de PPK conforme avanzaba la carrera electoral fue plantear una estrategia basada en repetir la campaña del 2011, al creer que su sola presencia podía generar empatía y marcar diferencias.
De la misma opinión es el comunicador Sandro Venturo, quien manifiesta que Peruanos por el Kambio no tenía una organización afianzada ni un mensaje comunicacional que lo diferenciara de los otros contendores. “Su campaña era publicitaria y poco política”, precisa.
Esta confianza le jugó una mala pasada con la aparición de César Acuña y Julio Guzmán en el escenario electoral. “Ante lo novedoso, PPK pasa de ser una buena alternativa a ser el mal menor”, sostiene Castillo.
En pleno fragor de la primera vuelta, PPK cambió a su jefe de campaña. Su candidato a la primera vicepresidencia, Martín Vizcarra, pasó a reemplazar a Gilbert Violeta.
No tardaron en aparecer rumores sobre divisiones en el interior de su partido. Incluso, uno de sus ex asesores de campaña, el cubano Mario Elgarresta, luego de alejarse del equipo, llegó a decir sobre ellos: “No hablan de lo que le interesa al pueblo peruano, sino de lo que le interesa a su grupito politiquero”.
Frases como “Se acabó el recreo” y “Me hago viejo esperando” aparecían en spots publicitarios, no obstante, PPK seguía cayendo en la intención de voto hasta finales de febrero. “Fue un cambio cosmético sin contenido programático. La campaña solo atacaba la envoltura del producto”, sostiene Venturo.
Para el politólogo Arturo Maldonado, la exclusión de César Acuña y el rechazo a la inscripción de Guzmán por parte del Jurado Nacional de Elecciones en marzo fueron los hitos más significativos en la campaña de PPK. Guzmán en ese entonces ya tenía el 18% de las preferencias y era una persona que estaba compitiendo por el mismo electorado de Kuczynski, además de ser un candidato novedoso y joven. “Esto generó algo que normalmente no se ve. Cuando un candidato viene cayendo es muy difícil que remonte de nuevo. Pero la salida de ambos hizo que se recupere la viabilidad de su candidatura”, señala.
Sin embargo, la aparición de Alfredo Barnechea y Verónika Mendoza abrieron nuevos frentes en el campo de batalla electoral de Peruanos por el Kambio, pero solo uno de ellos no daría tregua: la candidata del Frente Amplio. A solo una semana de la primera vuelta, el empate técnico entre ella y PPK parecía frustrar los renovados sueños presidenciales del hoy virtual mandatario.
Para Castillo, que Kuczynski haya finalmente pasado a la segunda vuelta se debió en gran parte a la radicalización de las propuestas de Mendoza: no firmaría una hoja de ruta y cambiaría la Constitución. “Esas dos cosas hicieron temblar a la clase media limeña y le dan a PPK el respaldo que necesitaba para superarla”, afirma. Además, agrega que Gregorio Santos jugó un papel importante al no retirarse de la contienda, lo que restó votos a la candidatura de Mendoza. PPK aseguró su pase a segunda vuelta con el 21% de los votos frente al 18% de Mendoza.
—Borrón y cuenta nueva—
Esta segunda vuelta en particular evidenció que la capacidad de endose de los candidatos es mínima. Solo así se puede explicar que PPK pasara del 21% de votación al 44% de preferencias electorales en solo una semana sin que ningún candidato se haya pronunciado a su favor. “Los electores de Mendoza y Barnechea no esperaron el endose, sino que decidieron de antemano”, anota Maldonado.
Sin embargo, para Castillo, la campaña de Peruanos por el Kambio en esta nueva etapa siguió sin rumbo cierto. “El viaje a Estados Unidos por ocho días fue aprovechado por Keiko Fujimori para tomar la delantera con una campaña agresiva relacionada con el manejo de bolsones transversales y la campaña de PPK siguió en caos”, precisa. Conforme pasaban las semanas Keiko Fujimori tomaba la delantera en los sondeos y, según el consenso, logra imponerse en el primer debate en Piura.
Los tres analistas coinciden en un hito fundamental que finalmente terminó por inclinar la balanza en favor de PPK en la segunda vuelta: la aparición de una campaña contra Fujimori paralela y al margen de PPK.
“Esta campaña empieza a hablar de narcoestado, de no a Keiko, de no a la corrupción, pero se hace sin coordinar con PPK y a pesar de él”, argumenta Castillo. Venturo agrega que esta polarización no planificada, hace que Kuczynski se dé cuenta de que tenía que jugar a la política en serio y empezar a tener voz propia. “Su último minuto en el debate [el segundo, que fue realizado en Lima] fue lo más decisivo de la campaña. La ironía de la pelona y la defensa a la democracia mesa a mesa voto a voto lo puso a la altura de la situación”, sostiene.
En paralelo, la revelación de que Joaquín Ramírez, secretario general de Fuerza Popular, estaba involucrado en una investigación de la DEA y la manipulación de los audios entregados por José Chimpler a un funcionario de un canal de televisión terminaron de convencer a los indecisos de que PPK era la mejor opción.
Castillo afirma que el caso de Chlimper fue una pieza clave para la victoria de PPK, ya que dio sustento a los antifujimoristas de que la corrupción no era solo una cosa del pasado, sino algo tangible y presente en la campaña de Fujimori y de un eventual gobierno suyo. “La manipulación del audio le da sustento a los ataques y los indecisos se inclinan por PPK a último minuto”, afirma.
Para todos los analistas, también, es innegable que el apoyo de muchos de los candidatos de la primera vuelta, en especial de Julio Guzmán y Verónika Mendoza, fue importante para convencer a quienes todavía estaban indecisos.
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Juan Luis Cipriani a Keiko Fujimori y PPK: "Vendría bien que reconozcan agravios" ► https://t.co/5XBjrPIGjF pic.twitter.com/lG4qiea2vl
— Política El Comercio (@Politica_ECpe) 11 de junio de 2016











