Con la llegada del verano 2026, es común que muchas personas opten por disfrutar del sol en la playa o refrescarse en la piscina. Sin embargo, la exposición prolongada a los rayos ultravioleta puede representar un riesgo para la salud de la piel, por lo que el uso de bloqueador solar se vuelve un aliado indispensable para prevenir daños y reducir la posibilidad de desarrollar enfermedades cutáneas.
Aplicarse bloqueador solar una y otra vez es una práctica común, aunque no todos tienen claro cada cuánto tiempo debería hacerse correctamente. Esta duda es más frecuente de lo que parece y resulta clave para una protección efectiva. En esta nota te explicamos con qué frecuencia debes reaplicar el protector solar y qué recomendaciones seguir para cuidar tu piel frente a la exposición al sol.
De acuerdo con Dermaglós, es indispensable reaplicar la crema cada 2 o 3 horas para asegurar su efectividad, puesto que a lo largo del día la protección se va reduciendo.
También es fundamental desterrar una creencia muy extendida: pensar que el uso de bloqueador solar no es necesario cuando el cielo está nublado. En realidad, hasta el 85 % de los rayos ultravioleta puede atravesar las nubes, por lo que la piel sigue expuesta y requiere la misma protección incluso en días sin sol visible.
Cada tipo de piel requiere de un cuidado particular, por lo que es fundamental escoger correctamente el factor de protección solar de acuerdo a las necesidades de tu piel.
La absorción del protector solar no es inmediata, es por ello que debe ser aplicado entre 20 y 30 minutos antes de ser expuesto a los rayos UV.
Para una mayor protección, es necesario colocar de manera homogénea una suficiente cantidad de protector sobre el área.
No olvides aplicar el bloqueador sobre áreas sensibles como orejas, párpados, pecho, nuca, calva, hombros y empeines.
La Directora Médica de Pacífico Salud, Ana Ramos, conversó con el diario El Comercio sobre la importancia de los protectores solares y su correcto uso. En este contexto, explicó lo que sucede con la piel si no se utiliza el producto.
Inicialmente, explicó que la luz del sol llega hasta nosotros en forma de rayos llamados ultravioleta. Estos rayos son buenos porque nos permiten de cierta manera metabolizar la vitamina D, pero cuando pasa el tiempo prudencial, que es 30 minutos, y seguimos expuestos a esta luz solar, ya puede hacernos daño.
“No solo nos maltrata, nos envejece, sino que también nos quema. Por eso es importante protegernos de una exposición prolongada al sol”, indicó.