La panleucopenia felina, también conocida como moquillo felino o enteritis infecciosa, es una de las enfermedades virales más agresivas y peligrosas para los gatos. Aunque el término “panleucopenia” se refiere a la disminución de glóbulos blancos en la sangre, su impacto afecta a todo el organismo, siendo especialmente letal en gatitos jóvenes y gatos no vacunados.
Ante de continuar queremos resaltarte que esta es sola una guía y que si tienes alguna duda más profunda, no dudes en consultarla con el veterinario más cercano.
La panleucopenia es causada por un parvovirus felino (FPV). Este virus tiene una afinidad especial por las células que se dividen rápidamente, como las de la médula ósea y el intestino. Al atacar estas áreas, el sistema inmunológico del gato queda desarmado y su capacidad de absorber nutrientes se anula.
Es considerada una enfermedad de alta mortalidad debido a su resistencia. El virus puede sobrevivir en el ambiente (suelos, jaulas, ropa) durante más de un año, resistiendo a la mayoría de los desinfectantes comunes.
Entender cómo se transmite este virus es fundamental para proteger a nuestras mascotas. El contagio puede ocurrir de las siguientes formas:
- Contacto directo: A través del contacto con fluidos corporales de un gato infectado (principalmente heces, pero también orina y secreciones).
- Contagio indirecto (Fómites): Es la vía más común. El virus puede viajar en zapatos, ropa, platos de comida o manos de personas que han estado en contacto con el virus.
- Transmisión vertical: Una gata embarazada puede transmitir el virus a sus fetos, lo que suele provocar abortos o daños neurológicos graves en los recién nacidos (hipoplasia cerebelosa).
La prevención es, sin duda, la herramienta más poderosa, ya que no existe un tratamiento antiviral específico para curar la enfermedad una vez contraída.
- Vacunación (Clave de oro): La vacuna contra la panleucopenia forma parte de la triple felina. Es altamente efectiva y es la única forma real de garantizar inmunidad.
- Higiene y desinfección: Si has estado en contacto con gatos de origen desconocido, lávate bien las manos y desinfecta tu calzado. Para limpiar áreas contaminadas, se debe usar una solución de lejía (cloro) diluida en agua, ya que los limpiadores comunes no matan al virus.
- Cuarentena: Antes de introducir un gato nuevo en casa, especialmente si es un rescate, es vital mantenerlo separado de otros gatos hasta que un veterinario confirme su estado de salud.
Si un gato resulta positivo a panleucopenia, el tiempo es el factor más crítico. El tratamiento se centra en el soporte vital para ayudar al cuerpo a resistir mientras combate al virus:
- Hospitalización e hidratación: El uso de fluidoterapia (suero) es indispensable para combatir la deshidratación severa causada por vómitos y diarrea.
- Control de infecciones secundarias: Se administran antibióticos para evitar que bacterias aprovechen la falta de glóbulos blancos.
- Control del dolor y náuseas: Medicación específica para brindar bienestar al animal.
- Aislamiento total: El paciente debe estar estrictamente aislado para evitar que el virus se propague a otros animales o contamine el hogar de forma permanente.