Escuchar
(2 min)
Lee la columna de Luciana Olivares. (Ilustración: Kelly Villarreal)

Lee la columna de Luciana Olivares. (Ilustración: Kelly Villarreal)

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Lee la columna de Luciana Olivares. (Ilustración: Kelly Villarreal)
Lee la columna de Luciana Olivares. (Ilustración: Kelly Villarreal)
Por Luciana Olivares

Y allí estaba ella, la nueva enamorada de mi mejor amigo, a la que llamaremos Z (no solo por temas de confidencialidad, sino porque creo que en cuestión de novias, mi amigo había pasado por todo el alfabeto). Antes de la cuarentena habíamos quedado en tener una comida casual, que no era otra cosa que activar mis dotes de sabueso y olfatear, metafóricamente hablando, si “ella” era la indicada. Tengo que decir que ya tengo algunos años siendo el sabueso oficial de mi mejor amigo. Según él, nadie lo conoce más que yo y tengo un buen detector de potenciales chicas problema. Si bien mis veredictos, es decir mis opiniones en WhastApp luego de las veladas introductorias, siempre fueron escuchados y leídos, no siempre fueron tomados en cuenta, así que aquí estábamos de nuevo: mi mejor amigo, Z, mi esposo y yo, pero esta vez por Zoom.