
Dieciséis años después, Alonso Correa (26) se emociona al ver las primeras fotos que hizo para este Diario, cuando era un niño que se debatía entre el surf y el skate. “Me gusta correr tabla porque estás en el agua y eso es… más peligroso”, dijo Alonso en aquella entrevista, con apenas nueve años. Durante los Juegos Olímpicos de París, todo el Perú descubrió ese carácter impetuoso, cada vez que se deslizaba por un tubo del mar de Teahupo’o. “Una vez que empezaba el ‘hit’ y me tiraba al agua, todo era full adrenalina. No tenía mucho tiempo para pensar. Había que darlo todo”, cuenta mientras caminamos por la playa Señoritas, en Punta Hermosa, el balneario del sur donde vive junto con su novia. Una niña lo reconoce, se le acerca corriendo a pedir un ‘selfie’ y el deportista olímpico accede complacido. “Al principio, me parecía un poco raro que la gente me reconociera en las calles. Yo lo tomo con humildad y agradecimiento. Es bonito sentir que te apoyan e hinchan por ti”, comenta el surfista.
MIRA TAMBIÉN: “El objetivo es que al final del día puedan pararse sobre una tabla”: las escuelas en Lima que preparan a locales y foráneos para dominar el Pacífico
—Después de tu experiencia en Tahití, ¿qué fue lo primero que hiciste cuando llegaste al Perú?
Newsletter exclusivo para suscriptores

Reunirme con familia, a quienes no vi por más de veinte días. Luego, hice un tour culinario. Cuando estás afuera, extrañas mucho la comida. Y a mí me encanta ir a comer a buenos restaurantes. Entonces, lo primero que hice fue ir por un pollo a la brasa y de ahí por un cebiche [risas].
—¿Cómo fue el reencuentro con tus padres?
Increíble. Ellos me han apoyado desde los nueve años y siempre me impulsaron a seguir el camino del deporte cuando nadie creía en mí. Me dieron la libertad de perseguir mis sueños. En mi casa están muy felices por todos los logros que he podido obtener. Somos una familia muy unida.

"Yo he tenido la suerte de pertenecer a una generación de surfistas a quienes las marcas apoyaban un poco más, a diferencia de ahora. Gracias a eso pude competir y sumar experiencia. Hoy, así tengas talento, la tienes más"
—¿Tener una relación estable también ha influido en tu buen momento deportivo?
Sí, de hecho. Con Bronwyn —su novia sudafricana— tenemos una buena dinámica. Llevamos una vida saludable, entrenamos y cocinamos juntos. Disfrutamos mucho de la vida que tenemos aquí en Punta Hermosa, supertranquila y relajada. Eso es bien bacán.
—¿Qué tan complicado fue para ti hacer una carrera en el surf?
Yo he tenido la suerte de pertenecer a una generación de surfistas a quienes las marcas apoyaban un poco más, a diferencia de ahora. Gracias a eso pude viajar, competir y sumar experiencia, lo cual es fundamental para destacar en cualquier deporte. Hoy, así tengas talento, la tienes más difícil que hace unos años.
—Mucho se habla del escaso apoyo del Estado hacia el deporte. ¿Cuál es tu opinión sobre este asunto?
Creo que el IPD está haciendo un buen trabajo ahorita, pero siempre habrá cosas por mejorar. En mi caso, desde que clasifiqué a París, me apoyaron en todo: entrenamientos, viajes, viáticos. Estoy superagradecido por eso. Ahora, parece que quieren implementar un nuevo programa para apoyar a los atletas peruanos que estarán en Lima 2027. Eso va a ayudar un montón para hacer una buena actuación en casa.

—¿Cómo ves el actual momento del deporte peruano?
En general, siento que hemos crecido y mejorado un montón. De hecho, algo de eso se ha visto en los Juegos Olímpicos de París. La delegación peruana hizo un buen papel, mucha gente estuvo rompiéndola. Hace tiempo no veía un impacto tan positivo del deporte en nuestro país, más allá del fútbol. Creo que eso es una buena señal.
—¿Cuál es tu balance de tu participación en los Juegos Olímpicos?
El balance es buenísimo. No te digo que es excelente porque estuve cerca de ganar la medalla y no lo logré. Ese era el objetivo final. Sin embargo, me quedó contento porque logré un montón de cosas que no esperaba. Y segundo, porque le di esperanza a la gente. Todo fue bien bonito.
—¿En algún momento, a medida que avanzabas en las series, sentiste la presión de obtener una medalla olímpica para el país después de varios años de sequía?
Sí, claro, eso que dices es cien por cierto verdad. Desde que empieza a irte bien y la gente empieza a sumarse, se siente más la presión. Felizmente, para esta competencia llegué en un buen estado mental. No tuve problemas de ansiedad. Nunca dormí mal. Me sentía tranquilo, con confianza. Estaba fluyendo nomás.

—¿Qué pasó en ese ‘hit’ con Rafael Medina? ¿Te quitaron la opción de tomar la ola?
Yo debería haber tenido la prioridad, pero al final se la dieron a él. Entonces, él agarra esa ola y hace el puntaje más alto. Quizás no debería haber pasado así, pero qué te puedo decir.
—En ese momento se vio cómo reclamaste, ¿qué pasaba por tu cabeza?
Sí, fue un momento en que reclamé. Pero luego mi mentalidad cambió. Después de eso, tenía que ser paciente y esperar que llegue una buena ola. Pero pasaron los minutos y nunca llegó. Al final tuve que jugármela nomás, pero no resultó.
—Te quedaste con bronca.
De hecho, de hecho, porque en teoría yo debía haber agarrado esa ola que era una ola muy buena. Yo estoy cien por ciento seguro que si la agarraba todo hubiera sido distinto. Pero ya pasó, no vale la pena lamentarse. Lo único que puedo hacer es estar orgulloso de lo que hice.

—¿Qué se viene contigo de aquí en adelante?
Bueno, yo ahorita quiero hacer un montón de cosas para mejorar mi nivel y llegar de la mejor manera a las próximas competencias. Tengo planeado ir a entrenar a ciertos lugares y capacitarme con entrenadores de fuera. Me siento supermotivado por todo lo que se viene.
—¿Dónde tienes puesta la mira?
Ahora en octubre se vienen los Panamericanos de surf. Nos estamos preparando con toda la selección para hacer un buen papel. También tengo muchas expectativas con lo que pueda hacer en los Panamericanos de Lima 2027. Pero el objetivo mayor es entrar al CT (tour mundial de surf) y estar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, donde espero cobrarme mi revancha. Tengo la esperanza de que así será. //









