Solemos asociar la labor del únicamente al monitoreo de la actividad sísmica en el país. Pero la institución tiene un campo de acción mucho más amplio que ese. Esta se dedica a investigar científicamente la ocurrencia de los fenómenos naturales, o aquellos inducidos por el hombre, que afectan nuestro territorio. Es decir, además de terremotos o tsunamis, estudian erupciones volcánicas, inundaciones, sequías, huaicos y deslizamientos de tierra. A eso se suma con particular énfasis el análisis de la ocurrencia del fenómeno de El Niño y la observación de las estrellas desde donde nos situamos en el planeta.

Las fotografías históricas que puedes ver en este artículo dan cuenta de algunos hitos de los cien años que cumplió el IGP el 1 de julio. El origen de la entidad data, pues, de 1922, cuando con inversión de la Carnegie Institution of Washington (CIW-USA) se instaló en Huancayo el primer observatorio del campo magnético de la Tierra en todo el hemisferio sur.

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Juan Carlos Fangacio
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En aquella época, le explica a Somos el actual presidente ejecutivo del IGP Hernando Tavera, la ciencia se abocaba a conocer los problemas globales. Fue así que investigadores estadounidenses encontraron en la zona de Huayao, en Junín, el sitio ideal para realizar sus estudios sobre el campo magnético, al estar muy cerca del ecuador y con el cielo despejado gran parte del año.

En 1988, un atentado terrorista destruyó el Observatorio Solar de Cosmos, ubicado en Junín, el cual fue construido en 1978 por iniciativa del ingeniero Mutsumi Ishitsuka.
En 1988, un atentado terrorista destruyó el Observatorio Solar de Cosmos, ubicado en Junín, el cual fue construido en 1978 por iniciativa del ingeniero Mutsumi Ishitsuka.

A eso se dedicarían hasta 1946, cuando se retiran del Perú dejándole las instalaciones al Gobierno peruano. Aquel espacio se convertiría en un centro de investigaciones que comenzó a expandirse a otras áreas, tomando el nombre de IGP en 1962. Desde entonces, con la sede ya trasladada a Lima, científicos nacionales trabajan en proyectos de sismología, vulcanología, deformación cortica, física atmosférica, acerca de los fenómenos ionosféricos y la instrumentación geofísica, entre otros.

El origen de la entidad data de 1922, cuando con inversión de la Carnegie Institution of Washington (CIW-USA) se instaló en Huancayo el primer observatorio del campo magnético de la Tierra en todo el hemisferio sur.
El origen de la entidad data de 1922, cuando con inversión de la Carnegie Institution of Washington (CIW-USA) se instaló en Huancayo el primer observatorio del campo magnético de la Tierra en todo el hemisferio sur.
En el 2006, el volcán Ubinas (Moquegua) inició su proceso eruptivo número 23 en los últimos 500 años. En esta foto se observan científicos del IGP monitoreando el sitio meses después.
En el 2006, el volcán Ubinas (Moquegua) inició su proceso eruptivo número 23 en los últimos 500 años. En esta foto se observan científicos del IGP monitoreando el sitio meses después.

“El aporte de un siglo de trabajo ha sido hacer ciencia de manera sostenida, pero hay que decir que desde el 2000 estamos preocupados, además, por darle un valor público al conocimiento que generamos. Buscamos servir a la gente, al ciudadano, al poblador. Por eso tenemos como reto fortalecer nuestros pronósticos. También estamos concretando el sistema de monitoreo de volcanes, construyendo en Arequipa un importante centro de estudios para el sur y, junto a otras entidades, participando en el proyecto de alerta sísmica del Perú que ahora está en fase de prueba. Y, claro, capacitando a nuevos científicos para que esta labor pueda continuar cientos de años más. Nosotros no estaremos, pero el saber perdurará”, reflexiona Tavera.

Puede obtener información de utilidad cotidiana en las cuentas del IGP en Facebook, Instagram y Twitter. //

Además…
COHETES DESDE EL PERÚ

Un convenio entre el IGP, la NASA y la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (Conida) del Gobierno del Perú desarrolló un proyecto mediante el cual se lanzaron, desde la base FAP de Punta Lobos, 29 cohetes para la investigación de la atmósfera hasta alturas de 600 km. Este afiche recuerda el acontecimiento.

COHETES DESDE EL PERÚ

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