Por Gabriela Machuca Castillo

La empatía: maravillosa facultad que mueve constantemente a ponernos en los zapatos del otro. Bien escaso que el ingeniero electrónico iqueño Christian Martínez (25) posee en demasía y que utiliza como motor en su desempeño profesional. Sucede que, cuando todavía era alumno de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga, se topó un día ante una situación atípica y reveladora. Como parte de un programa de voluntariado, le tocó conocer y ayudar a una comunidad conformada por personas con discapacidad auditiva y sus familiares. Allí, en medio de todos comunicándose mediante la lengua de señas, él se sintió relegado, ignorado y fuera de lugar. No los entendía y casi de inmediato hizo la terrible asociación: esta es la forma como se deben sentir todo el tiempo las personas que no pueden escuchar en el mundo de los que sí. Algo, pensó, tenía que hacer él para sortear este gran bache de comunicación. Ese fue, entonces, el principio de Kinesika.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: