
En gran parte de América Latina, el abandono animal sigue siendo una problemática urgente. Sin embargo, existen países que han logrado erradicar o reducir casi por completo la presencia de perros en situación de calle. ¿Cómo lo hicieron? La respuesta no está en una sola medida, sino en una combinación de acciones sostenidas en el tiempo.
Países que marcaron la diferencia
Países Bajos (Holanda)
Es uno de los casos más citados a nivel mundial. El país logró prácticamente eliminar los perros callejeros gracias a políticas estrictas de esterilización masiva, impuestos a la compra de perros de raza (para desalentar la reproducción con fines comerciales) y leyes severas contra el abandono y el maltrato animal. Además, el Estado trabaja de la mano con refugios y organizaciones de bienestar animal.
Japón
En Japón, la clave ha sido la tenencia responsable. Adoptar un perro implica cumplir requisitos claros, asumir costos elevados de mantenimiento y respetar normas estrictas. A esto se suma una fuerte educación ciudadana, donde el abandono es socialmente inaceptable y legalmente sancionado.
Alemania
Este país combina registro obligatorio, identificación con microchip y un impuesto anual por tener perro, lo que promueve la adopción consciente. Además, el abandono es un delito penal y existen refugios municipales bien financiados que trabajan en adopción, no en sacrificio indiscriminado.
Singapur
Aquí el control se basa en regulaciones muy estrictas: licencias, esterilización obligatoria en muchos casos y multas altas por abandono. El Estado invierte en programas de bienestar animal y campañas constantes de educación para tutores.
La adopción responsable es una de las claves para reducir el número de perros en situación de calle y garantizarles una segunda oportunidad.

¿Qué tienen en común estos países?
Más allá de sus diferencias culturales, todos comparten pilares fundamentales:
- Leyes claras y sanciones reales contra el abandono y el maltrato
- Esterilización como política pública, no como acción aislada
- Registro e identificación de los animales
- Educación desde edades tempranas sobre el respeto a los animales
- Trabajo conjunto entre el Estado y organizaciones protectoras
¿Es posible replicarlo en nuestra región?
La experiencia internacional demuestra que sí es posible, pero requiere voluntad política, inversión sostenida y un cambio cultural profundo. No se trata solo de rescatar, sino de prevenir el abandono antes de que ocurra.
En países como el nuestro, donde miles de perros siguen viviendo en las calles, mirar estos modelos no es para compararnos, sino para aprender qué funciona y adaptar esas estrategias a nuestra realidad.
Un compromiso que empieza en casa
Erradicar el abandono no es solo tarea del Estado. Empieza cuando adoptamos con responsabilidad, esterilizamos, denunciamos el maltrato y educamos a nuestro entorno.
Si quieres ser parte del cambio, apoyar la adopción y el bienestar animal es un primer paso. Súmate a WUF y ayúdanos a construir un futuro donde ningún perro tenga que vivir en las calles.
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