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Congreso Forestal Mundial: Un pago por ser un buen cuidador

Foto: Miguel Ángel Cárdenas

Miguel Ángel Cárdenas, enviado especial

BUENOS AIRES. Los proyectos que evalúan pagar a los países en vías de desarrollo para que conserven mil millones de toneladas de carbono acumulado en los bosques tropicales podrían garantizar los derechos sobre la tierra a las personas con menos recursos en América Latina, expresó ayer Frances Seymour, directora general del Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR). Si quieres saber más sobre este tema, sigue leyendo.

Actualización [23/10/09]: WWF lanza reto para eliminar la deforestación hacia el 2020

El concepto de que los pagos de carbono pueden utilizarse para conservar bosques se encuentra en el núcleo de las constantes negociaciones que lideran la Conferencia sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas, la cual se llevará a cabo en diciembre en Copenhague. Bajo el esquema de Reducción de Emisiones  por Deforestación y Degradación Forestal (REDD), los países en vías de desarrollo que disminuyan sus índices de deforestación serían compensados por los países desarrollados, ya sea mediante la oferta de créditos en un mercado internacional de carbono o un fondo internacional. Los defensores de este enfoque manifiestan que, de diseñarse el mecanismo en forma correcta, las comunidades dependientes de los bosques podrían beneficiarse de dichos pagos.

Garantizar una distribución de fondos efectiva y equitativa – la cual podría potencialmente alcanzar US$ 15-25 mil millones por año – dependerá de claros derechos de propiedad y tenencia sobre los bosques. “La deforestación ocurre en cierta medida debido a fallas de mercado”, expresó Seymour.

La prueba de que los pagos a las comunidades por servicios ambientales pueden ser una herramienta de conservación eficaz proviene de recientes investigaciones de CIFOR realizadas en Bolivia, Ecuador y Colombia. Por ejemplo, en Chaina (Colombia), a aproximadamente 90km de Bogotá, los usuarios de agua se unieron para crear una asociación que les paga a los pequeños agricultores río arriba para mantener y regenerar sus bosques de forma tal de garantizar el suministro de agua en forma permanente.