A las 5:20 a.m. y me voy al KO.
“La Asistenta” de Freida McFadden y en audiolibro “El monge que vendió su Ferrari”.
Mi celular y la correa de Sol, mi perra.
Rompiendo el círculo.
Calendario, mail, Whatsapp, Rappi, TikTok, Spotify y bancos.
Netflix.
Un Volkswagen escarabajo de los 70 descapotable rojo.
Turismo donde pueda conocer algo nuevo y los últimos días playa para relajar.
Antes corría mucho, muero por volver. Ahora hago KO, me encanta.
Vino blanco, últimamente albariño el favorito.
En la casa de campo.
Honesta, directa, empática.
Soy ‘coach’ y me encantan las teorías holísticas.
“Lets cross the bridge when we get there”, porque elimina el “Y si…”.
Todas las que trabajan en 360°, considerando a la persona, al equipo, la comunidad y el negocio.
Me encantaría compartir una mesa con Bert Hellinger (que ya no está), Deepak Chopra y Brian Weiss.
Alejandro Fontana, no fue mí jefe, pero me abrió los ojos para que confíe en mí misma. José Belfort sí lo fue y confió en mí, fue el mejor.
Mavi, una gran amiga, me compartió un consejo de su mamá: “No te preguntes por qué, pregúntate para qué”.
Varias, pero como dicen, todos seríamos genios con el periódico de mañana.
Por qué consideras que unirte a nuestro equipo es una buena decisión para ti.
Mi entorno, la relación con mi familia de sangre y con la extendida de corazón.
La poca cobertura a noticias positivas que sí existen. Por otro lado, de manera transparente y clara de la crisis de ética y valores que vivimos y que, junto a la educación, son la base de nuestros problemas como sociedad.
Nuestro ingenio, camiseta y “punche”.
Muchas veces no somos conscientes de que el cambio que queremos depende de nosotros.