Cuando uno recorre el país puede ver de primera mano cómo gran parte de la actividad económica ocurre en el mundo de los emprendedores. Los peruanos tienen que ingeniárselas para salir adelante y para eso ponen a prueba su iniciativa, creatividad, capital familiar y, sobre todo, su inacabable esfuerzo. Ofrecen servicios y entregan productos en un ambiente altamente competitivo.