El presupuesto público es una herramienta fundamental de la política económica, diseñada para asignar recursos limitados a necesidades públicas prioritarias. Según la teoría económica, su función principal es equilibrar el gasto y los ingresos del Estado, promoviendo el desarrollo sostenible y el bienestar social. A través del presupuesto, los gobiernos buscan financiar servicios esenciales como salud, educación, seguridad y justicia, así como estimular el crecimiento económico mediante inversiones en infraestructura. Además, es un instrumento de control fiscal que permite evitar déficits excesivos y garantizar la estabilidad macroeconómica. En teoría, debería reflejar decisiones racionales basadas en criterios técnicos y prioridades sociales claramente definidas.