Muchos recordarán que hace algunos años era habitual conducir un auto por la ciudad sin tener la placa de rodaje. La solución era tan rústica como ilegal: pegar en la ventana una hoja A4 que dijera “Placa en Trámite”. Con eso bastaba para conducir sin ser identificados, pasando por encima de las normas de tránsito, a vista y paciencia de todos.