La historia se desarrolla en la pequeña ciudad de Holland, en Michigan, localidad donde radica una importante población neerlandesa y de descendientes. En ella vive la pareja conformada por Nancy y Fred Vandergroot ( y Matthew Macfadyen), junto a su pequeño hijo Harry. Todo parece marchar perfectamente bien entre ellos hasta que Nancy comienza a sospechar de algunas actitudes extrañas de su esposo. Y para tratar de descubrir lo que oculta, ella contará con la ayuda de Dave (Gael García Bernal), un profesor de la escuela local.

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“Holland” es un relato en clave de ‘thriller’ psicológico que primero nos introduce en el idílico paisaje de la ciudad –cálido, acogedor, de gracia europea–, luego en el pequeño círculo cerrado de esa familia modelo que protagoniza la cinta, y que posteriormente va develando las fisuras de su aparente perfección. Irrumpen los rasgos delatores, crecen las intrigas, la desconfianza empieza a invadir a una y otra parte del conflicto, y la situación va escalando hasta niveles insospechados.

Mimi Cave, la directora, ya había explorado el cine de género con su ópera prima, “Fresh” (2022), una eficiente cinta de horror protagonizada por Daisy Edgar-Jones y Sebastian Stan. En este caso, explora el suspenso y no tiene empachos en explotar al máximo sus recursos más tradicionales: allí están la manipulación a través de la música, los giros inesperados de la trama, la tensión que parece siempre a punto de alcanzar el clímax pero que encuentra un punto de fuga y alivio, y la correlación de mentiras entre los personajes, que nos hacen cuestionar quiénes son los verdaderos héroes y villanos de la historia.

Es cierto que muchos de sus recursos son de una naturaleza efectista, pero podemos perdonárselo porque no hay ninguna intención de ocultarlos. Cave apuesta adrede por el artificio, por el tono paródico, por la exacerbación de la intriga. Y a eso le suma su mirada cuestionadora al ideal del matrimonio y la maternidad. En el fondo, el personaje de Kidman es el de una esposa y madre que busca en la adrenalina de una pelea, de una fuga, o del descubrimiento de secretos oscuros, una alternativa a su vida doméstica y monótona.

En ese sentido, es interesante comparar a “Holland” con “Babygirl”, otra cinta reciente en la que Kidman protagonizaba a una madre de familia cuya relación y estabilidad se ven alteradas por la intervención de un tercer agente que la perturba y la sacude de su rutina. Como alguien que no encuentra en “Babygirl” los atributos que la crítica en general le ha asignado, debo decir que “Holland” me parece más lograda en la elaboración de su discurso y menos pretenciosa en sus intenciones.

Típico cuento de “pueblo chico, infierno grande”, y con un elenco de tres figuras bien escogidas y siempre solventes, “Holland” es una opción bastante entretenida y digerible para una tarde-noche de streaming.

Calificación: 3/5