Pedro Castillo, en su nuevo plan de gobierno, insiste con el llamado a una asamblea constituyente. El lunes se reunió con integrantes de la CGTP en Huachipa.  (Foto: Leandro Britto | GEC)
Pedro Castillo, en su nuevo plan de gobierno, insiste con el llamado a una asamblea constituyente. El lunes se reunió con integrantes de la CGTP en Huachipa. (Foto: Leandro Britto | GEC)
Sebastian Ortiz Martínez

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A tres semanas para la elección de segunda vuelta, , candidato de Perú Libre a la Presidencia, presentó parte de de una eventual administración suya. El profesor, ahora sí, incluyó iniciativas para enfrentar el COVID-19, que no fue mencionado en el ideario que presentó ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), escrito por el exgobernador regional de Junín Vladimir Cerrón antes de la pandemia.

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Castillo, no obstante, aún mantiene un par de puntos de este ideario, entre ellos la propuesta de convocar a una asamblea constituyente para que redacte una nueva Carta Magna, aunque con algunos matices. En el nuevo documento, el partido del lápiz sí remarca que este proceso se realizará “en el marco de las actuales reglas constitucionales y legales”.

El llamado plan “Perú al bicentenario sin corrupción” refiere que el impulso de la convocatoria a un “referéndum constituyente” es una de las “medidas urgentes” que busca adoptar Perú Libre en “los primeros días” de su gobierno.

Iniciaremos el proceso para la convocatoria a un referéndum constituyente para que la ciudadanía pueda definir si aprueba o no la convocatoria una asamblea constituyente que elabore una nueva constitución; en el marco de las actuales reglas constitucionales y legales”, señaló en mencionado plan.

¿Pero, es viable? ¿Cuánto tiempo puede demorar? ¿Y, sobre todo, puede hacerlo de manera unilateral?

El expresidente del Tribunal Constitucional Óscar Urviola consideró inviable la propuesta. Precisó que la figura de la asamblea constituyente no está contemplada en la actual Carta Magna. “Ese es el gran escollo que tiene Castillo con esta propuesta”, añadió.

Urviola, en comunicación con El Comercio, explicó que, si Perú Libre quiere cambiar la Constitución de manera total a través de una asamblea constituyente, primero deberá plantear un proyecto de reforma a la Carta Magna de 1993 para incorporar esta vía. Pero remarcó que no es viable que este cambio se concrete en los primeros 100 días de un eventual gobierno de Castillo.

Recordó que, para introducir un cambio en la Constitución, el Parlamento lo debe aprobar con 87 votos en dos legislaturas ordinarias consecutivas. El otro camino sería que el pleno del Congreso apruebe el cambio con 66 votos o más, y el tema se lleve a referéndum cuatro meses después, como lo hiciera el mandato de Martín Vizcarra con la reforma del sistema de justicia en diciembre de 2018.

El exmagistrado del TC estimó que, entre la modificación de la Carta Magna de 1993 (si el Legislativo respalda), la elección y la instalación de una asamblea constituyente, tomaría entre un año y medio y dos años, como ha ocurrido en Chile.

Para la constitucionalista Milagros Revilla Izquierdo, el planteamiento de Castillo es poco viable. Remarcó que el tiempo propuesto por Castillo, en su nuevo plan de gobierno, para impulsar la instalación de una asamblea constituyente es “insuficiente” e, incluso, “contradictorio”, porque una reforma de la Carta Magna, a través del artículo 206, puede tomar más tiempo.

En diálogo con este Diario, Revilla indicó que se debe tener en consideración “la voluntad política” del Parlamento, donde solamente tres de las futuras 10 bancadas se han mostrado a favor de una nueva Carta Magna, Perú Libre, Juntos por el Perú y el Partido Morado, que sumarían 45 votos, cuando como mínimo se requerirían 66 adhesiones para que la incorporación de la asamblea constituyente pueda ser llevada a referéndum.

Agregó que, a largo plazo, el cambio de la Constitución si puede ser viable, pero es un proceso que tomaría un tiempo prudencial.

A mí me parece que esto es insuficiente en términos de plazo y de procedimiento, incluso me parece contradictorio […] Tal vez, si hay voluntad política, como en el referéndum que tuvimos [en el 2018], el tiempo no sea tan prolongado, en esa oportunidad tomó menos de dos años, que ha sido lo que ha demorado el proceso en Chile”, dijo.

Revilla precisó que el artículo 32 de la Constitución, que establece que a través de un referéndum se puede modificar “parcial o totalmente” la Carta Magna no puede ser utilizado para crear una asamblea constituyente. “Todo está en las manos del Legislativo y no se le puede obligar en función de una pregunta abierta [en base al artículo 32 de la Constitución], eso iría en contra de la razonabilidad de la norma”.

(Infografía: El Comercio)
(Infografía: El Comercio)

“Induce a un error a sus electores”

El abogado constitucionalista Alejandro Rospigliosi la propuesta es inviable. Dijo que Castillo, si resulta elegido el 6 de junio como presidente, no podrá unilateralmente llamar a una asamblea constituyente en los primeros 100 días de su eventual gobierno. Añadió que el jefe de Estado solo puede convocar a referéndum, como un acto administrativo, luego de que el Congreso apruebe la reforma que incorpore esta figura, que al día de hoy no existe.

“Él está induciendo a un error a los electores en su plan de gobierno, lo que debería haber puesto en todo caso es ‘enviaré en los 100 primeros días, un proyecto de reforma constitucional para proponer la creación de una asamblea constituyente y la elección de los integrantes de la misma’. Es sí lo puede hacer. Pero crear la asamblea y convocar a elecciones, eso depende del Congreso”, subrayó.

Rospigliosi señaló bajo este contexto el camino para un llamado a una asamblea constituyente es “largo y difícil”.

“Necesita 87 votos en dos legislaturas consecutivas [para sumar la asamblea a la actual Constitución], y este procedimiento puede comenzar en agosto y terminar en julio de 2022. La segunda opción es que presente su proyecto, se apruebe con 66 votos y se llame a referéndum. Ese es el procedimiento, no puede saltarse esto, sino sería un golpe de Estado”, expresó a este Diario.

Rospigliosi calculó que, respetando el “cauce democrático”, un llamado a una asamblea constituyente puede tomar por lo menos ocho meses y no 100 días. Aunque subrayó que se debe tomar en cuenta el componente político del próximo Congreso, donde Perú Libre no tendrá mayoría.

“¿Tú crees que los congresistas que recién están jurando a sus cargos van a aprobar una asamblea constituyente? La primera pregunta de esa medida será si la asamblea funciona o no en paralelo al Congreso, o si lo reemplaza. Como está en su nuevo plan, es una propuesta inviable, son plazos muy cortos y está omitiendo al Congreso”, acotó.

“Ha reconocido que no tenía un plan”

El analista político Jeffrey Radzinsky afirmó que el mensaje político que da Castillo, al presentar el documento “Perú al bicentenario sin corrupción” a tres semanas del balotaje, es que “no tenía preparado ni plan de gobierno ni equipo técnico”, sino solamente un ideario firmado y escrito por Cerrón en el 2020, antes de que la pandemia azote el país.

“Es decir, ellos no cumplieron con presentar a tiempo ante el Jurado Nacional de Elecciones su plan de gobierno, ese es el primer gran mensaje. Y el segundo es que en este documento que presenta modera varios de puntos y toma distancia, en parte, de este ideario. Todavía hay temas que requieren mayor detalle y sustento, pero claramente hay una intención de moderar el discurso”, sostuvo.

Castillo firmó el lunes la Proclama Ciudadana, a través de la cual asumió 12 compromisos, entre ellos que cualquier cambio de la Constitución sería respetando el actual marco normativo. (Foto: Renzo Salazar | GEC)
Castillo firmó el lunes la Proclama Ciudadana, a través de la cual asumió 12 compromisos, entre ellos que cualquier cambio de la Constitución sería respetando el actual marco normativo. (Foto: Renzo Salazar | GEC)

El también director del Grupo Fides Perú dijo que el hecho que Perú Libre haya precisado que la convocatoria a una asamblea constituyente se realizará “en el marco de las actuales reglas constitucionales y legales” es relevante y va “en concordancia” a la Proclama Ciudadana, que Castillo firmó este lunes junto con Keiko Fujimori, su rival de Fuerza Popular en la segunda vuelta.

“Puede cambiar parcial o totalmente [su propuesta], pero toca respetar el debido proceso, no se trata de dejar un discurso [de asamblea constituyente] que no tenga correlato en un procedimiento constitucional, la Constitución se debe respetar hasta que sea modificada. Y eventualmente, la intención de modificarla podría no prosperar, podría no tener respaldo en el Congreso, lo claro es que debe haber un respeto a las formas que establece la Constitución para modificarla”, sentenció.

La politóloga Kathy Zegarra consideró que la presentación de un plan de gobierno por parte de Castillo “es un buen paso” para disminuir la incertidumbre que se tenía por un eventual gobierno de Perú Libre, sobre todo por las contradicciones en el discurso del candidato presidencial.

“Esto podría beneficiarlo, pero tiene que estar acompañado no solo con la presencia de cuadros técnicos -quienes normalmente brindan solidez en las propuestas-, sino que también es necesario que Castillo tenga un discurso claro respecto a sus propuestas. Esto brinda más información que los indecisos pueden utilizar para elegir a la futura plancha presidencial”, manifestó a El Comercio.

Zegarra opinó que el candidato de Perú Libre ha ofrecido “una expresión de moderación”, al remarcar que el cambio de Constitución respetará el actual marco normativo.

“Era necesario para contrarrestar los principales ataques que sus oponentes le atribuyen”, concluyó.

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