
¡Buenos días, querido lector! ¿Cómo va la semana? Espero que muy bien. Esta semana reflexionaba sobre cómo vivimos en un tiempo en el que tener la agenda llena parece sinónimo de estar haciendo las cosas bien. Planes, pendientes, reuniones, compromisos, incluso en los días “libres”. Y cuando no hay nada programado, aparece una incomodidad rara, como si estuviéramos desperdiciando el tiempo.
En medio de esas sensaciones aparece una necesidad: la de tener días, o al menos momentos, sin planes ni productividad.
¿Qué pasa en el cerebro cuando no hacemos nada?
Investigaciones de la Universidad de California, Santa Bárbara, lideradas por el psicólogo Jonathan Schooler, han demostrado que cuando nuestra mente entra en estados de reposo (lo que se conoce como mind-wandering o divagación mental) se activa la red neuronal por defecto (Default Mode Network).
Esta red está asociada a funciones clave como: integración emocional, creatividad, autorreflexión, procesamiento de experiencias pasadas y generación de nuevas ideas.
De hecho, el estudio “Mind wandering facilitates creative incubation” mostró que las personas que tenían momentos de descanso sin tareas específicas resolvían problemas creativos con mayor eficacia que quienes se mantenían ocupados todo el tiempo.
Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto parar?
Porque confundimos valor personal con rendimiento y sentimos culpa si no estamos “aprovechando” el tiempo. Muchas veces creemos que el descanso sin estructura no se ve bien desde afuera, pero vivir siempre en modo hacer termina desconectándonos de lo que
sentimos, de lo que necesitamos y de lo que realmente deseamos.
¿Cómo empezar a permitirte días (o ratos) sin planes?
🌀 Bloquealos en tu calendario como si fueran citas.
🌀 No llenes esos momentos después “por si acaso”.
🌀 Permite sentir aburrimiento.
🌀Escucha qué aparece. Quizás llegas al descanso pleno, a conectar con una emoción o tener claridad sobre algún tema rumiante en tu cabeza.
No hacer nada también es dejar espacio para que algo interno se ordene solo.
¿Hace cuánto no tienes un día así? Si te animas, escríbeme a samanta.alva@comercio.com.pe y cuéntame cómo te llevas con el no hacer. ¡Nos leemos la próxima semana!









