Más pobres, también de tiempo

“La coyuntura actual demuestra que todos podemos realizar tareas domésticas”.

    Arlette Beltrán
    Por

    Vicerrectora de Investigación de la Universidad del Pacífico

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    / FERNANDO SANGAMA

    La emergencia sanitaria no solo ha puesto en evidencia los flancos más débiles de los servicios públicos del país. La pandemia nos permite constatar una realidad en la que disponer de tiempo libre es verdaderamente un regalo. Debido a factores sociales e históricos, que imponen un rol de cuidado de la familia a la mujer, este recurso –tan imprescindible para una vida digna– es muy escaso para las madres peruanas. Si antes del COVID–19, ellas dedicaban el doble de horas semanales a realizar tareas domésticas que sus cónyuges (38 versus 19, según la única Encuesta Nacional de Uso del Tiempo que hay en el Perú, del 2010), hoy la presencia permanente de todos los miembros de la familia en el hogar –incluidos los hijos que ya no van a la escuela– incrementa marcadamente el tiempo que las mujeres deben destinar a las tareas de cuidado.