Hoy, en una misma sala de reuniones pueden convivir cuatro generaciones distintas. Una presenta su informe en PowerPoint, otra en Canva; una prefiere el correo, otra contesta por emoji. ¿Y el liderazgo? ¿A quién está hablando realmente?
En el Perú, según el INEI, los ‘baby boomers’ (61 a 79 años) representan el 37,5% de la fuerza laboral; la ‘gen X’ (45 a 60 años), el 48%; los ‘millennials’ (29 a 44 años), el 51%; y la ‘gen Z’ (13 a 28 años) ya ocupa el 27%. Si no se está liderando con esta realidad en mente, se está dejando talento y oportunidades fuera del juego.
El mayor error que cometemos es liderar desde nuestra propia generación. Formamos líderes a nuestra imagen, capacitamos según nuestros hábitos y exigimos compromiso bajo nuestros términos. Pero el liderazgo actual no puede ser un espejo, tiene que ser un puente.
¿La clave? Dejar de pensar que se trata de “integrar” a los jóvenes o “valorar” a los seniors. Hay que construir una nueva narrativa: cada generación tiene algo que enseñar, algo que aportar y algo que transformar. El reto es que convivan, colaboren y se desafíen mutuamente.
Las nuevas generaciones no se alinean con jerarquías rígidas ni con lealtades incondicionales. Quieren propósito, autonomía y sentido. Y no, no es que “no aguanten presión”; simplemente no compran la versión antigua del éxito a costa del bienestar.
Por otro lado, la experiencia no ha caducado. Las generaciones mayores, hoy llamadas “la generación plateada”, tienen la sabiduría, el contexto y la resiliencia que no se aprende en TikTok. Pero si no se adaptan, quedarán fuera de las conversaciones que definen el futuro.
Entonces, ¿cómo formar líderes hoy? Con visión estratégica, pero también con empatía radical. Con tecnología, sí, pero también con ética, inteligencia emocional y capacidad de escuchar otras verdades.
Diversidad, equidad e inclusión ya no es solo una conversación sobre género o etnia. Es, también, una conversación sobre edad. Y si no se está liderando con eso en mente, no se estás liderando para el futuro. El liderazgo contemporáneo tiene que considerar este pilar para la sostenibilidad de las organizaciones.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.