Mario Vizcarra tiene una condena por peculado, pero el Jurado Nacional de Elecciones le ha dado carta libre para postular a la presidencia. El organismo electoral dejó sin piso la decisión en primera instancia que declaró improcedente su postulación. El mayor de los Vizcarra sigue en la campaña, pero su candidatura se está desinflando.
En la última encuesta de intención de voto de Datum para El Comercio, los punteros han ganado terreno. Todos menos Mario Vizcarra. La estrategia del engaño, aquella artimaña que buscaba confundir a los electores con la similitud de nombres de los hermanos, ya no funciona. Tuvo algún efecto al comienzo, pero conforme el personaje se fue haciendo conocido, la gente tuvo claro que el que está postulando no es Martín sino Mario.
Otro factor que explica la caída de su intención de voto es aquello que dio origen a las tachas y al posterior fallo benévolo del JNE: la sentencia por peculado que se dio a conocer durante el proceso de inscripción, que puede haber desanimado a potenciales votantes. Antes de eso, los antecedentes de Mario Vizcarra eran una incógnita.
Para Perú Primero, la resolución electoral puede ser una victoria, pero es poco probable que su postulación se fortalezca. Mario Vizcarra es un candidato tan anodino que no sostiene solo el peso de una campaña. Su partido tiene que seguir aferrándose a la sombra de Martín.
Esta semana, un álter ego virtual del ‘Lagarto’ se materializó ante un grupo de militantes en un evento partidario. “He salido un ratito de Barbadillo”, dijo al auditorio. La imagen generada con inteligencia artificial despertó más entusiasmo entre sus simpatizantes que cualquier discurso de Mario. Todo apunta a que el recurso volverá a ser utilizado. Tendremos a tres Vizcarra en campaña: al titiritero que mueve los hilos desde la cárcel, a su réplica algorítmica y al candidato nominal que sigue cayendo en las encuestas.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.