En los últimos días, las autoridades de nuestro país han tomado una decisión que ha dejado mucho que pensar: no han asignado el presupuesto completo necesario para financiar las 38.000 becas previstas que Pronabec ha venido ofreciendo para la convocatoria 2026 de Beca 18, Beca Tec y Beca Permanencia. El panorama aún sigue tenso, pues para financiar dichas becas se necesitan alrededor de 793 millones de soles, pero hasta el momento solo se han asignado 50 millones, es decir, ni siquiera el 10% del monto requerido.
La situación mantiene preocupados a miles de postulantes que se prepararon para dar su examen de preselección el pasado 16 de noviembre, con la esperanza de obtener una beca. Ahora, tras haber dado su máximo esfuerzo, se enfrentan a la posibilidad de que todo haya sido en vano. Las autoridades han señalado que el dinero restante se cubrirá a través de saldos presupuestales, créditos suplementarios o decretos supremos; sin embargo, esas propuestas generan más dudas que certezas. ¿Qué ocurrirá si esos mecanismos no se cumplen? ¿Cómo se financiarán las becas restantes?
El panorama para el programa también es incierto; tal como avanza la situación, parece que poco a poco decaerá e incluso podría desaparecer. Y eso no puede ocurrir. Las becas ofrecidas anteriormente han transformado miles de vidas, tanto las de los beneficiarios como las de sus familias. Limitar el acceso a programas que promueven la igualdad de oportunidades representa un mensaje preocupante para todos los peruanos. Hoy más que nunca se necesita claridad y responsabilidad política para garantizar que esas becas continúen.
No pedimos un favor: exigimos que se respete nuestro derecho a estudiar y a construir un futuro mejor. Somos el presente del Perú y, por eso, no podemos permitir que se retroceda en uno de los pocos programas que realmente ha generado resultados positivos.
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