Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Ilustración: Víctor Aguilar Rúa
Dos aclaraciones iniciales. Primero, no es cierto que, con la iniciativa que aquí comentamos, el congresista Flores Ancachi esté aspirando a presidir la Comisión de Salud. Y segundo, no existen indicios de que la idea haya surgido durante una visita al expresidente Toledo en el penal de Barbadillo. Dicho esto, es innegable que el proyecto de ley N° 9490, presentado por el parlamentario en cuestión y bautizado ‘in vino veritas’ por él mismo como la “ley del borrachito”, es un guiño a los choferes aficionados a empinar el codo.
Dos aclaraciones iniciales. Primero, no es cierto que, con la iniciativa que aquí comentamos, el congresista Flores Ancachi esté aspirando a presidir la Comisión de Salud. Y segundo, no existen indicios de que la idea haya surgido durante una visita al expresidente Toledo en el penal de Barbadillo. Dicho esto, es innegable que el proyecto de ley N° 9490, presentado por el parlamentario en cuestión y bautizado ‘in vino veritas’ por él mismo como la “ley del borrachito”, es un guiño a los choferes aficionados a empinar el codo.
Ilustración: Víctor Aguilar Rúa
La iniciativa, en efecto, propone abrir un camino para que los conductores que se encuentren con la licencia suspendida o cancelada la recuperen. Desde luego que haber sido sorprendido por la autoridad en estado de ebriedad mientras se estaba al volante no es la única la razón por la que se puede perder el brevete, pero sí una de las más frecuentes. No en vano el 24.32% –casi la cuarta parte– de los 43.747 detenidos en flagrancia por la Policía Nacional del Perú entre enero y marzo de este año lo fueron por ese mismísimo motivo. Y por si el ya mencionado alias que Flores Ancachi le ha colocado a su proyecto no constituyera confesión suficiente, el texto de la ley se encarga de despejar cualquier duda sobre la dedicatoria implícita en ella, pues incluye un acápite referido expresamente a los choferes que hayan recibido la multa M01. Esto es, aquellos que, al momento de ser intervenidos por la policía, registraban una “presencia de alcohol en la sangre en proporción mayor a lo previsto en el Código Penal”. El premio ofrecido a los pilotos sedientos, además, viene con yapa. A saber, el otorgamiento de un descuento del 80% a los sancionados con multas “muy graves”. Como ellos. Es decir, lo más parecido al corcho libre en las pistas del territorio nacional.
–Segunda oportunidad–
No se crea, por otra parte, que Flores Ancachi anda corto de argumentos para justificar la gracia que quiere, literalmente, brindar a tanto compatriota con ganas de manejar a pesar del hipo. “A cualquier le puede ocurrir este traspié”, ha reflexionado comprensivo. Y luego, dirigiéndose a sus colegas parlamentarios, ha añadido: “Los invito a que les podamos dar una segunda oportunidad a los peruanos que tienen la licencia inhabilitada”. Pero si consideramos que las indulgencias que promueve no comprenden a los conductores que hayan causado “lesiones graves, incapacidades permanentes o fallecimiento de personas”, aquello de la “segunda oportunidad” suena auténticamente macabro…
Increíblemente, su proyecto ha encontrado eco en otros miembros de la bancada de Podemos Perú, que él integra. El congresista Guido Bellido, por ejemplo, ha afirmado también que es importante darles “una oportunidad para que puedan seguir trabajando” a aquellos “hermanos que tienen por actividad el ser conductores” y que “por haber caído en sanciones” ya no pueden ejercerla. Tales choferes, sin embargo, no han caído en sanciones, sino en prácticas que merecen ser sancionadas. Menuda diferencia.
Sea como fuere, la aprobación de este proyecto de ley en el pleno luce improbable, pues la proximidad de la temporada electoral hace previsible un cierto pudor al respecto de parte de los legisladores tentados con la reelección. Por esa misma razón, no obstante, no es descabellado pensar que Flores Ancachi, que sabe que su iniciativa no va a prosperar en el futuro inmediato, esté empezando con ella su campaña para el 2026. “Mi compromiso es con más de 100 mil peruanos que hoy tienen la licencia inhabilitada”, ha declarado en estos días. Y es a todos ellos, sin duda, a los que acaba de lanzarles este mensaje en una botella.
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