La erosión y la falta de agua secan la Huacachina
La erosión y la falta de agua secan la Huacachina
Redacción EC

La Huacachina, única laguna artificial que subsiste entre las dunas de la región , es sepultada por miles de granos de arena removidos por el viento y los más de 70 carros tubulares que la visitan por día.

Según alertaron conservacionistas y colectivos cívicos de la ciudad, tal cantidad de arena seca el espejo de agua. Ello se evidencia en el aumento de la distancia entre el cuerpo del lago y la orilla: antes de setiembre, la franja medía ocho metros. Hoy alcanza los 10 metros. 

“El espejo de agua es la razón del balneario. Con el descuido de las autoridades por mantener su nivel, estamos contribuyendo a sepultar la laguna como ocurrió en La Huega, La Victoria, Orovilca, Saraja, Casma y otras colindantes a Huacachina”, asevera el especialista lacustre Félix Quinteros Ferreyra.

Para Francisco Massa Pardo, vicepresidente del Comité de Gestión Salvemos Huacachina, el problema de la arena se agravó desde setiembre pasado, debido al agua cada vez más escasa que se bombea desde el pozo subterráneo. 

Dicho afluente, aclara Massa, fue habilitado en 1983, dos años después de que La Huacachina se secara. Pero, desde hace tres meses, resulta insuficiente para satisfacer la demanda de 15 mil m³ de la laguna y la de los comercios que reciben a 250 mil turistas por año.

De acuerdo con las estimaciones brindadas por ambos especialistas, las limitaciones del pozo propiciaron que el suministro de agua bajara de 22 a 7 litros por segundo. Con este descenso, el volumen total de la Huacachina apenas bordea los 9 mil m³. En su zona más nutrida, es decir al centro de lago, la profundidad no supera los 4 m.

“Urge comenzar un plan de recarga natural y la renovación de un pozo de agua que permitirán recuperar el nivel de la laguna. En paralelo, las autoridades deberían pensar en reordenar las actividades turísticas, pues es innegable que los impactos son negativos por la demanda”, explica Massa.

En diálogo con El Comercio, , electo presidente regional de Ica, dijo que trabajará desde el 1 de enero en un plan para recuperar el balneario. 

“No vamos a permitir que la Huacachina desaparezca como ya ocurrió en 1981”, apunta el funcionario, quien fijó como plazo 11 días para el inicio de gestiones del Comité de Gestión de Huacachina (2013). Aunque se creó en el 2013, este grupo de trabajo no ha realizado actividades de relevancia a la fecha.

LA ARENA 

Según Quinteros, entre las actividades que necesitan regulación destaca el sandboard y los paseos en carros tubulares, justo hasta el mirador que da a la laguna. 

“Anualmente descienden unos mil metros cúbicos de arena, que cubren la zona sur”, advierte.

El decano del Colegio de Biólogos de Ica, Carlos Obando Llajaruna, quien se desempeñó durante 14 años como jefe de la Reserva Nacional de Paracas, agrega que otro aspecto por sincerar es la normativa de protección del complejo. 

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