Proteger el patrimonio personal no es un lujo, sino una necesidad para empresarios y emprendedores.
Proteger el patrimonio personal no es un lujo, sino una necesidad para empresarios y emprendedores.

Proteger el patrimonio personal no es un lujo, sino una necesidad para empresarios y emprendedores. Desde el inicio de una actividad económica, separar los bienes familiares de los empresariales permite reducir riesgos, acceder a crédito con mayor facilidad y generar confianza entre socios e inversionistas. Además, una buena planificación evita que contingencias tributarias, laborales o judiciales terminen afectando la estabilidad del negocio.

El abogado tributarista Octavio Salazar advirtió que uno de los errores más comunes es mezclar cuentas personales con las de la empresa. “Esta práctica no solo genera confusión financiera, sino también riesgos tributarios, pues los bienes personales podrían terminar siendo utilizados para responder por deudas del negocio”, explica. Otros descuidos frecuentes son constituir sociedades “de papel” sin estatutos claros, no prever la sucesión en empresas familiares, omitir seguros o fideicomisos y no documentar aportes o préstamos entre socios y compañía.

Salazar precisa que algunos sectores están más expuestos que otros. La construcción y el rubro inmobiliario, por ejemplo, enfrentan altas contingencias tributarias y laborales; la minería y energía cargan con un fuerte impacto regulatorio y ambiental; transporte y logística deben asumir responsabilidad civil frente a terceros; mientras que startups, fintechs y el sector salud se encuentran más vulnerables a demandas civiles, regulatorias y financieras.

Frente a este escenario, el especialista señaló que en el Perú existen diversos mecanismos legales para separar y proteger los bienes personales. Entre ellos destacan la constitución de sociedades (S.A.C., S.R.L., S.A.), la creación de un patrimonio autónomo mediante fideicomisos, los contratos de consorcio o joint ventures con responsabilidad delimitada y los seguros empresariales con cobertura patrimonial. En casos específicos, también recomienda el régimen de separación de patrimonios dentro del matrimonio.

Herencia y continuidad empresarial

Pero ¿qué pasa si no se establece esta separación? Salazar explicó que los bienes familiares pueden ser embargados por las deudas del negocio. Incluso la constitución de una sociedad tiene límites: “En casos de fraude, dolo o simulación, la SUNAT y el Poder Judicial pueden levantar el velo societario y perseguir directamente los bienes personales de los socios”, puntualizó.

Finalmente, Salazar destacó la importancia de la planificación sucesoria en empresas familiares. “Es clave para evitar disputas entre herederos que pueden paralizar la compañía. Con protocolos claros sobre administración, transmisión y valoración de acciones, se asegura la continuidad del negocio y se protege lo construido a lo largo de los años”, concluyó.

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