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Hábitos que sí se sostienen: cómo usar diciembre para empezar un 2026 con bienestar
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Hábitos que sí se sostienen: cómo usar diciembre para empezar un 2026 con bienestar

Hábitos que sí se sostienen: cómo usar diciembre para empezar un 2026 con bienestar

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El cierre de año no es solo fuegos artificiales, balances en Excel o listas eternas de propósitos que duran hasta el 15 de enero. Es, sobre todo, una pausa. Una oportunidad para mirar cómo comimos, cómo dormimos, cómo nos movimos… y cómo nos sentimos en el proceso. Porque la salud no se construye en una semana de détox ni en una dieta de verano: se construye en los hábitos pequeños, repetidos y sostenibles.

MIRA: El colon y las emociones: por qué es el espejo silencioso de tu bienestar

Si algo nos deja 2025, es información. Nuestro cuerpo siempre habla. A través del cansancio, de la digestión pesada, del estreñimiento, de la hinchazón, del hambre emocional, del insomnio. Todo eso no es “falta de fuerza de voluntad”; es ‘feedback’. Y escuchar ese ‘feedback’ es el primer hábito real que podemos llevarnos a 2026.

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Juan Carlos Fangacio

Empezar un nuevo año con intención no significa comer perfecto. Significa comer con presencia. Saber cuándo tienes hambre real y cuándo estás buscando regulación emocional en la comida. Significa sentarte a comer, masticar, respirar, y permitir que tu sistema digestivo haga su trabajo sin estrés. Porque el estrés crónico también se come… y suele causar indigestión.

Priorizar la fibra, las proteínas de calidad, las grasas buenas, y las frutas y verduras en tu dieta será de gran ayuda. No hay nada mejor que volver a lo básico.
Priorizar la fibra, las proteínas de calidad, las grasas buenas, y las frutas y verduras en tu dieta será de gran ayuda. No hay nada mejor que volver a lo básico.
/ Koval Nadiya

Desde la nutrición, generar hábitos para un mejor 2026 implica volver a lo básico (que, curiosamente, es lo más olvidado):

  • Comer alimentos reales la mayor parte del tiempo.
  • Priorizar fibra, proteínas de calidad, grasas buenas, frutas y verduras.
  • Respetar horarios que conversen con tu ritmo circadiano.
  • Hidratarte, aunque no tengas sed.

Pero la nutrición no camina sola. El cuerpo necesita movimiento, no castigo. Entrenar para la salud no es entrenar hasta agotarte, sino moverte de forma consistente: fuerza para tus músculos y huesos, caminatas para tu metabolismo, movilidad para tus articulaciones. El ejercicio es un regulador hormonal, emocional y digestivo. Literalmente, es medicina. Y luego está nuestro gran aliado: el sueño. Dormir mal desordena el hambre, la glucosa, las hormonas del estrés y hasta la microbiota. No hay alimentación “perfecta” que compense noches crónicamente cortas. Cuidar el descanso es un hábito nutricional, aunque no se coma con cuchara.

Hidratarse incluso cuando no se tenga sed es un hábito importantísimo, pero muchas veces pasado por alto. Lo mismo ocurre con respetar horarios de tu ritmo circadiano.
Hidratarse incluso cuando no se tenga sed es un hábito importantísimo, pero muchas veces pasado por alto. Lo mismo ocurre con respetar horarios de tu ritmo circadiano.
/ Milan Markovic

Diciembre suele venir con dos extremos: el “ya fue, en enero empiezo” o el “me porto perfecto para compensar”. Pero la salud —la real, la que se sostiene— no vive en ninguno de esos lugares, vive en el medio. Y si algo nos enseña la ciencia (y la vida misma) es que el bienestar no se construye desde el todo o nada, sino desde lo que eliges repetir con intención, cariño y conciencia. Este final de año no es para castigarte, es para cerrar el ciclo cuidando tu cuerpo… y empezar el siguiente honrándolo.

Mirar el año 2025 con honestidad no es para culparte, es para aprender. ¿Qué hábitos sí funcionaron? ¿Cuáles te dejaron más cansada que nutrida? ¿Qué te prometiste muchas veces y nunca fue realista? Ahí está la clave para empezar 2026 con menos exigencia y más coherencia. Recuerda que cuidar tu salud no es un proyecto estético. Es una decisión diaria. Y nutrirte bien no es hacerlo todo perfecto, es hacerlo con intención, con conciencia y con respeto a tu cuerpo. Ese, sin duda, es el mejor propósito que puedes regalarte para el año que viene. ¡Vamos con todo, 2026!

Además…

El sueño es otro gran aliado. Dormir mal desordena el hambre, la glucosa y las hormonas del estrés. Cuidar el descanso también es un hábito nutricional.

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