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Usar la información —o ‘feedback’— que nos dejó 2025 es fundamental. Y a ello hay que sumarle empezar 2026 con una alimentación consciente, identificando el hambre real.

Usar la información —o ‘feedback’— que nos dejó 2025 es fundamental. Y a ello hay que sumarle empezar 2026 con una alimentación consciente, identificando el hambre real.

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Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Usar la información —o ‘feedback’— que nos dejó 2025 es fundamental. Y a ello hay que sumarle empezar 2026 con una alimentación consciente, identificando el hambre real.
Usar la información —o ‘feedback’— que nos dejó 2025 es fundamental. Y a ello hay que sumarle empezar 2026 con una alimentación consciente, identificando el hambre real.
/ Leonardo Patrizi
Usar la información —o ‘feedback’— que nos dejó 2025 es fundamental. Y a ello hay que sumarle empezar 2026 con una alimentación consciente, identificando el hambre real.
Usar la información —o ‘feedback’— que nos dejó 2025 es fundamental. Y a ello hay que sumarle empezar 2026 con una alimentación consciente, identificando el hambre real.
/ Leonardo Patrizi
Por Maca Bustamante

El cierre de año no es solo fuegos artificiales, balances en Excel o listas eternas de propósitos que duran hasta el 15 de enero. Es, sobre todo, una pausa. Una oportunidad para mirar cómo comimos, cómo dormimos, cómo nos movimos… y cómo nos sentimos en el proceso. Porque la salud no se construye en una semana de détox ni en una dieta de verano: se construye en los hábitos pequeños, repetidos y sostenibles.