Por Oscar García

Quien haya conocido a Víctor Idrogo en su faceta de fotoperiodista sabe que tiene un truco especial para arrancar sonrisas naturales a sus retratados. Es algo sencillo pero que le permite extraer carcajadas, incluso a los de rostro más pétreo, al punto que ellos mismos se sorprenden de lo que ha pasado. El truco de Idrogo es que se ríe primero y hace que las neuronas espejo de sus retratados hagan lo suyo. Es muy divertido de ver y nunca le falla.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: