Para (Callao, 1979), su hogar es su templo. “No hay lugar donde prefiera más estar”, confiesa, mientras posa para la cámara de esta revista con la sonrisa relajada que lo caracteriza. No lo dice solo por la comodidad material o el barrio tranquilo donde se ubica, sino también por la ‘magia’ que declara haber creado junto a la modelo y empresaria Natalie Vértiz, y sus dos hijos, Liam y Leo.

Tener un espacio de confort por estos días es un no negociable para Eskenazi. Más aún, cuando este 2024 se ha presentado retador y lo ha llevado a explorar nuevas facetas en su carrera pública. Volver a su lugar acogedor, al final del día, siempre termina equilibrando todo.

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Juan Carlos Fangacio
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“Este año, no tuve la misma estabilidad televisiva que durante casi 12 años anteriores. Hice televisión sin parar, que en verdad es un lujo, pero este tiempo sin nada fijo me sirvió para replantearme muchas cosas y pensar hacia dónde iba mi carrera, cómo quería permanecer vigente los próximos años”, explica al respecto. Basta con retroceder a los primeros meses de 2024, en que se vio envuelto entre los dimes y diretes con su exdupla televisiva en el programa “Mi mamá cocina mejor que la tuya”, Ethel Pozo. Como siempre, Yaco abogó por su familia y su tranquilidad, algo que revela haber heredado de su padre, Raúl Eskenazi.

Luego de un tiempo alejado de los reflectores, Yaco volvió para conquistar bajo el paraguas de Latina Televisión, en uno de los ‘realities’ más vistos del momento: “El gran chef: Famosos”. La fórmula, una vez más, tenía como protagonista a la cocina.

A eskenazi le llegó su hora de brillar en el ‘reality’ “Esto es guerra” con 30 años de edad.
A eskenazi le llegó su hora de brillar en el ‘reality’ “Esto es guerra” con 30 años de edad.
/ RICHARD HIRANO

“El corazón de una casa es la cocina. Creo firmemente en eso, no solo desde ahora, sino desde siempre. Uno de mis recuerdos más vívidos de infancia era llegar a la casa de mi abuela e ir directo a la cocina, que para mí era la parte más bacán de todas”, apunta. Ahí, curioseaba debajo de los platillos cubiertos por telas para que no se enfríen, a ver qué delicias podría probar más tarde. “El escabeche era increíble. Aún puedo recordar el olor. Mi casa en el Callao siempre fue bien clásica, de esas donde la comilona se extendía por horas y siempre había suficiente para invitar”, agrega.

Aunque muchos atribuyen su popularidad al ‘reality’ “Esto es guerra” (ProTV, 2012), lo cierto es que Yaco Eskenazi venía labrando su carrera como figura pública desde mucho antes. “Primero, me permití soñar con el fútbol hasta los 24 años. Mi último año fue con el Muni, en 2004. Segunda división. Ahí me di cuenta de que ya estaba harto, que un ciclo ya se había terminado. Empecé a hacer cástings como actor, e ingresé a ‘Así es la vida’, donde estuve dos años, aunque muchos no lo recuerdan”, dice.

El fútbol es una pasión que no lo abandona. En esta fotografía, yaco se luce en sus días como futbolista del club deportivo municipal, en 2004.
El fútbol es una pasión que no lo abandona. En esta fotografía, yaco se luce en sus días como futbolista del club deportivo municipal, en 2004.
/ HANS BERNINZON

Consciente de que nada llegaría por fortuna, Eskenazi continuó probando suerte en nuevos cástings y, a la vez, se inscribió en talleres como el de Roberto Ángeles. “Iba buscando, haciendo personajes chiquitos, participando en novelas. Pero pasaba el tiempo y no llegaba nada que explotara. Tenía como 27, 28 años… Por un momento, pensé en dejarlo”, asiente. “Mucha gente piensa: este pata se la llevó fácil, estuvo en ‘Esto es guerra’ y ahí fue su ‘boom’, pero en verdad ya venía como diez años remando y luchando con ese pensamiento de que tal vez no iba a llegar a tener un lugar en la televisión”, suma el también creador de contenido y empresario, dueño de la barbería B4.

El rey león

Para Yaco Eskenazi, la popularidad no es incómoda. Dice que quizá es porque no lleva ninguna careta, no tiene que ‘actuar’ en público y ser otro en casa. Es auténtico, esté donde esté. “Creo que se nota sobre todo con mi temperamento, la gente me puso ‘Furia’ en EGCF [ríe], pero en realidad es porque soy como soy todas las horas del día, chacotero, relajado. No recuerdo haber tenido poses en ningún momento”, indica.

Sabe que lo siguen casi 2 millones de personas en Instagram, y que cada declaración o publicación que hace rápidamente puede hacerse viral. Si pasea en público, en un 90% de ocasiones se topará con personas que le pedirán una fotografía, un video y simplemente le compartirán su admiración. Para él no es molestia, es lo menos que puede ofrecer.

Su faceta como conductor de televisión se potenció en “mi mamá cocina mejor que la tuya”, por américa televisión.
Su faceta como conductor de televisión se potenció en “mi mamá cocina mejor que la tuya”, por américa televisión.

“Tuve una lección de vida hace tiempo, cuando me mandaron a grabar el segmento Vidas Extremas de ‘Esto es guerra’. Me tocó acompañar en su día a una señora que recogía basura en el mar bravo del Callao, ella madrugaba y se exponía a todo tipo de peligro, recogía jeringas, pelícanos muertos… Por si fuera poco, llegaba a su casa cansada a preparar el almuerzo para sus dos hijos. Ahí pensé: ¿si lo difícil de tu trabajo es tomarte una estúpida foto, por qué lo harías amargado?”, reflexiona. “Desde ese día, así esté cansado, de mal humor o a punto de meterme un pedazo de lomo saltado a la boca, si me piden una foto, no podría ser desagradecido. Mi trabajo es sencillo y afortunado en comparación con el de muchos otros”, comparte.

A sus 44 años, Yaco Eskenazi parece haber completado muchos de los sueños que tenía de niño: “ser futbolista, estrella de televisión o rockero”, comenta, aunque en este último no le fue tan bien porque no canta ni toca algún instrumento, con excepción del piano, que aprendió a conquistar motivado por el hecho de sorprender a su esposa Natalie Vértiz en uno de sus aniversarios. “Aprendí a tocar la canción de nuestra boda, ‘All of Me’, de John Legend”, comparte.

Con una energía incomparable y curiosidad de niño travieso, Eskenazi también se da la oportunidad de soñar con nuevas metas, muchas de las cuales cree poder conquistar solo de la mano de Vértiz.

El pasado 23 de julio, obtuvo la olla de oro en “El gran chef: famosos”, de Latina televisión.
El pasado 23 de julio, obtuvo la olla de oro en “El gran chef: famosos”, de Latina televisión.

“Es que las mujeres son ‘multitasking’. Ella siempre me sorprende, puede hacer mil cosas a la vez sin dejar de verse hermosa. Yo solo no puedo. Ella es quien me motiva a alucinar con nuevos proyectos, a meterme más en las redes sociales, su empujón y voto de confianza son importantes para muchas cosas”, declara.

En el horizonte, de momento, hay dos proyectos que lo mantienen animado, que está esperando puedan volverse realidad, a través del compromiso.

“El problema es que a veces soy muy flojo. Me gustaría abrir algún huarique, un lugar donde pueda reflejar todo mi amor por la cocina y que la gente pueda disfrutar”, dice. “Además, hay otra ilusión que ronda por mi cabeza que no sé si se llegará a cumplir. Me gustaría aprender de ‘stand up comedy’, e incluso sorprender con algún monólogo. Esto no lo digo de loco, ojo, mi cuñada, mi suegra y mi hermana siempre me remarcan esa chispa que tengo y podría exponer más. Incluso, tengo grabado en la memoria que una vez Carlín [Carlos] me dijo que le hacía recordar a la picardía de Cachín [Alcántara] de chibolo”, apunta.

En julio del próximo año, eskenazi cumplirá 10 años de matrimonio junto a la modelo y empresaria Natalie Vértiz.
En julio del próximo año, eskenazi cumplirá 10 años de matrimonio junto a la modelo y empresaria Natalie Vértiz.

A lo anterior se suma también su carrera como conductor de televisión, que espera consolidar, por qué no, en un ‘late night show’. De momento, confiesa haber recibido algunas ofertas, pero ninguna que lo llene por completo. No hay apuro, él lo sabe, luego de haber abrazado lo incierto de la vida y con el ‘expertise’ de casi dos décadas de carrera.

“Ya no le temo a los finales, estoy enfocado en hacer más de eso que me vuelva feliz, que me apasione. Por supuesto, de la mano de la gente que tanto me demuestra su cariño. Por ellos estoy donde estoy”, concluye.

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