María José conoció a Kiki en el albergue Milagros Perrunos, uno de los albergues afiliados a WUF.
María José conoció a Kiki en el albergue Milagros Perrunos, uno de los albergues afiliados a WUF.
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“Antes de adoptar a Kiki, sentía que me hacía falta mi partner, y siempre consideré la posibilidad de maternar a un ser vivo”, cuenta María José. Fue el año pasado cuando sintió, por fin, que estaba lista: lista para adoptar y también para ser adoptada. Porque, como ella misma dice, “Kiki y yo nos adoptamos”.