Raimondi fue un estratega económico

Entrevista 4  LUIS FELIPE VILLACORTA
El director del Museo Raimondi muestra otras facetas del sabio. Una de ellas es su convencimiento de que la explotación minera impulsaría la articulación de todo el país

Por Manuel Marticorena Solís

El nombre de Antonio Raimondi está asociado a ciencia, descubrimiento, exploración, aspectos que caracterizaron al sabio italiano que vino al Perú y se enamoró de sus detalles. Pocos saben que Raimondi también fue un ciudadano que apostó en los negocios a través de la compra de una hacienda en la selva de Junín, que apoyó el desarrollo de los proyectos mineros en pleno siglo XIX y que promovió el reconocimiento de este sector en Europa.

Luis Felipe Villacorta, arqueólogo, historiador y director del Museo Raimondi, nos habla de estos aspectos, a propósito del relanzamiento de las obras completas del sabio (con el apoyo de la editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos). Se debe indicar que siete textos del sabio se orientan a un sector al que consideraba fundamental para el desarrollo de la infraestructura en el interior del país: el minero.

Usualmente, cuando uno habla de Antonio Raimondi prima la imagen de un italiano encariñado con la naturaleza y el pasado peruano, no con la minería. ¿Cuál es su relación con este sector?
Raimondi marca un punto de quiebre entre el reino de fábulas, de riquezas mineras esplendorosas, con el que se identificaba al Perú desde la Colonia, y el reino científico, donde Raimondi certifica estas riquezas utilizando métodos, reactivos químicos, fórmulas, estableciendo estadísticas y juntando muestras.

¿A esto contribuyeron los viajes que hizo por el país?
Es el primer científico que tiene una visión completa del Perú por los viajes que hizo en el territorio nacional entre 1850 y 1869. Además, sus estudios tienen valor por el rol de intermediación. Porque se relaciona con las pequeñas élites progresistas locales que le muestran las minas, los recursos maderables, ríos. Si a estos factores les sumamos que era un líder mediático para la época y un funcionario del gobierno, uno se podrá dar cuenta de la trascendencia del científico en esa época.

¿A qué se refiere cuando dice que era un líder mediático?
Porque sus llegadas a los pueblos eran anunciadas por los periódicos locales con mucha antelación; despertaba expectativa. Además, sus viajes los publicaba en los diarios El Comercio y "El Peruano", donde daba a conocer los recursos con los que contaban las zonas que visitaba, e invitaba a invertir a los lectores. También habría que resaltar que tenía un ascendente prestigio político. En 1858 sustentó ante el Congreso Nacional la necesidad de una escuela de mineros en el Perú. Lo interesante de Raimondi era que en esa época se situaba como un líder de opinión con el prestigio para hacer que su juicio fuera considerado definitivo; tanto es así que el calor popular le otorga el título de sabio.

¿Le dan ese título en vida?
Claro, lo ponen en titulares en los periódicos, en campañas mediáticas para que el Estado siga publicando su obra después de la guerra con Chile. El activo más importante de Raimondi es su prestigio.

¿Raimondi reconoce al Perú como un país minero?
En general este reconocimiento viene desde la Colonia, pero ahí la minería no era nuestra, era una actividad manejada por España. Recién entre 1850 y 1860 se comienza a desarrollar una actividad minera propia en el Perú, pero ahí se carecía de cuadros profesionales, la Escuela de Ingenieros Civiles y de Minas recién empieza a funcionar después de la guerra con Chile, los esfuerzos del Estado estaban concentrados en la exportación del guano; se sabe que el guano era muy fácil de exportar: el barco llegaba, cargaba en la isla y se iba. Esta industria no generó facilidades logísticas, infraestructura, nada.

¿La minería sí las generó?
La minería no contaba con infraestructura conveniente para ser explotada, pero sí tenía el potencial de hacerlo. La apuesta de entonces, del gobierno de Manuel Pardo y los de su generación, era transformar el guano en ferrocarriles porque tenían la conciencia de que el guano se acabaría y había que utilizar esa riqueza para desarrollar otras infraestructuras que permitieran despertar el desarrollo de recursos naturales que están en el espinazo pétreo de nuestro país: la cordillera.

¿Cuál fue la evaluación de Raimondi acerca de la minería de su tiempo?
Raimondi tuvo tres críticas fundamentales: la falta de una institución que formara profesionales solventes en la materia, la carencia de una infraestructura mínima que permitiera explotar estos recursos y que no tuviéramos un catastro minero fidedigno para identificar los yacimientos mineros de mayor potencial. Sobre la base de esas tres carencias construyó el primer diagnóstico y propuso el salto hacia la minería industrial con inversión en capitales, equipamiento y el desarrollo de vías de comunicación.

En ese sentido, iba de la mano con la mentalidad civilista.
Políticamente esta era la apuesta del civilismo. Raimondi no militó por su condición de extranjero y porque no le gustó mucho la política, pero tenía una relación muy estrecha con Manuel Pardo; diría que fue el asesor científico del civilismo. Las cartas que tienen entre ambos lo demuestran.

¿La amistad se tradujo en algún tipo de apoyo?
Durante el tiempo que Pardo fue presidente de la República, Raimondi coordinaba todas las expediciones financiadas desde el Estado hacia distintas partes del país, especialmente al oriente. El Perú era el cuerpo de un adolescente que recién tomaba conciencia de su dimensión corporal; en ese reconocimiento participa Raimondi.

¿Cuáles eran los puntos en los que concordaban Raimondi y la ideología civilista?
Al igual que el civilismo, Raimondi en sus textos propugna que el desarrollo iba a venir con el ferrocarril, y fue cierto. Él pensaba que lo que iba a ser la floreciente actividad minera en los campamentos mineros promovería vías de comunicación y también impulsaría otros sectores, como el forestal y el agrícola. Para él no habría desarrollo si no había articulación.

Por lo que cuenta, Raimondi era un personaje pro minero.
Sí, pero no obstante ser pro minero él apostó por la agricultura, invirtió en comprarse una hacienda en Chanchamayo (Junín).

¿Por qué no invirtió en minería?
Porque era una cuestión de capitales, había que invertir fuerte; pero tenía a la minería en su diseño de desarrollo para su hacienda, que era una propiedad de 700 hectáreas ubicada en la montaña y en plena selva. Pensaba que tendría a la minería como cliente, porque sus productos iban a abastecer los mercados mineros de La Oroya, Cerro de Pasco y Yauli. Él hace la inversión en un momento en que ya se construía el Ferrocarril Central que iba a unir el Callao y Lima con Jauja y Chanchamayo.

El tren nunca llegó a Chanchamayo.
El proyecto agroindustrial fue un fracaso, pero la construcción del ferrocarril en ese momento fue una política del gobierno de Pardo muy bien vislumbrada. Lo que pasaba era que el ferrocarril en el Perú no llega en el momento preciso, razón por la que no alcanza a desarrollar todo su potencial. Cuando se construía el tren estalló la guerra con Chile, luego se dio el proceso de recuperación y cuando se retoma la construcción de las redes ferroviarias, aparece la carretera. Por eso no tuvo ese rol crucial, como sí lo tuvo en el desarrollo de países como Estados Unidos.

¿Qué proporción de la obra del sabio estaba orientada al sector minero?
Escribió siete libros relacionados al sector minero, uno de los cuales es "Minerales del Perú", que acabamos de publicar, en el cual detalla una muestra de minerales peruanos que participaron en la exposición universal de Francia, en 1878, y que ganó la medalla de oro en su categoría. Ahí no solo se consagra la dedicación del sabio sino también la riqueza nacional peruana.

¿Cree que se ha perdido mucho tiempo en el desarrollo de una industria minera después de Raimondi?
Raimondi fue un claro ejemplo de un estratega económico en el sentido de que identificó y reconoció en la minería la base fundamental para el desarrollo peruano, pero ya desde el siglo XIX, y con los mismos paradigmas que rigen hoy a esta actividad, es decir: la inversión en capitales, en tecnología y cuadros técnicos.

¿No se contemplaba el tema ambiental?
Obviamente. Ahora la actividad minera, además de esos paradigmas, está regida por otros temas, como el cuidado medioambiental, su vinculación con el entorno, el desarrollo de políticas inclusivas. Es una actividad compleja, lo ha sido antes y lo sigue siendo ahora; pero desde entonces se consideraba crucial para el país.

Cuando Raimondi señalaba que el Perú era "un mendigo sentado en un banco de oro", ¿se refería a los minerales?
Raimondi nunca dijo esa frase. Es falsa; ha sido atribuida no solo a él sino a varios personajes. Además es perniciosa porque muestra a los peruanos como incapaces de generar riqueza. Justifica que la riqueza en el Perú es para quien la encuentra, no para quien la genera. Es parte de la mentalidad originada desde tiempos de la Colonia y quizás parte del mismo rescate de Atahualpa, donde se encuentra un botín al que todos tienen derecho a participar sin hacer ningún esfuerzo. Es una frase que expresa una ideología, un pensamiento, que realmente es perniciosa para el país.

¿Por qué se le atribuyen a Raimondi?
Se le atribuye simplemente para darle validez, porque si se pone en palabras del sabio quiere decir que lo dicho es cierto.

¿Era una frase popular que necesitaba de alguien para validarla?
Exacto. Así como se le atribuye a Ramón Castilla la frase: "Si Chile compra un barco, el Perú tiene que comprar dos". El historiador Jorge Basadre ha señalado en reiteradas oportunidades que Castilla nunca dijo eso. Son expresiones populares que necesitan ser validadas apoyándose en el prestigio de alguien que sí tiene credibilidad. En el caso de Raimondi pasó lo mismo.

¿Es posible ir en contra de la mentalidad popular y cambiar esto?
Nosotros desde el museo y desde el colegio Antonio Raimondi hemos tratado de combatir esto desde hace mucho tiempo; sin embargo, a veces es imposible ir contra años de tradición popular.

¿Cuál es el siguiente texto de Raimondi que publicarán?
Estamos trabajando en volver a publicar "Aguas potables y minerales del Perú", que fue un estudio interesante del sabio.