Cuatro operaciones aéreas ejecutadas el año pasado también dieron cuenta de la deforestación por tala ilegal y la presencia del narcotráfico en la selva. Foto: CEVAN/FAP
Cuatro operaciones aéreas ejecutadas el año pasado también dieron cuenta de la deforestación por tala ilegal y la presencia del narcotráfico en la selva. Foto: CEVAN/FAP
Daniel Macera

Como parte de la firma del con Estados Unidos (2006), el Perú se comprometió a reforzar esfuerzos en la lucha contra la , que en el año 2005 había arrasado con 147,8 mil hectáreas (ha.) de (la cifra más grande del milenio hasta entonces). Habiendo llegado a un acuerdo con los norteamericanos, la cifra al 2006 se redujo a 74,5 mil ha.

No obstante, a partir del 2009, el espacio deforestado nunca volvió a bajar de las 120 mil ha. sumando, entre el 2001 y 2017, un total de 2’117.209 ha.

Tomando la valorización promedio que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito le asigna al costo de la madera en 2011, el Perú ha perdido un total de US$10.191 millones.

Sin embargo, este número solo representa el costo de la madera que se dejó de exportar, no toma en cuenta los otros usos que la silvicultura (el manejo sostenible de los bosques) puede aportar, además de los servicios ecosistémicos, tales como la conservación de provisión (agua, frutos, etc.), almacenamiento de carbono y opciones culturales o turísticas. Esto además del control del riesgo ante la vulnerabilidad al cambio climático.

Se calcula, en paralelo, que el espacio total deforestado en la amazonía peruana ascendía a 10 millones de ha. en el 2011, y alcanzaría los 17 millones en el 2021.

En esta línea, y de acuerdo a las conclusiones del informe de las Naciones Unidas, antes de deforestar el bosque para la agricultura o la ganadería, se extraen solo las maderas más valiosas y el resto se quema. Del espacio deforestado por causas como agricultura o ganadería, solo suele utilizarse el 20%, el resto se abandona.

RECUPERACIÓN ESPERADA

El Perú tiene una tasa de deforestación menor que países de amplia superficie forestal como Brasil, Colombia o Venezuela; sin embargo, esta sube rápidamente mientras que estos países incluso la reducen o al menos la mantienen, según un informe del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre.

El Foro Económico Mundial ha identificado oportunidades de negocios -relacionadas a la sostenibilidad- valorizadas en US$12 billones en todo el mundo, esto en línea con los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la Agenda 2030.

Al respecto, en el Perú se logró el año pasado la primera concesión de bosques forestales, con inversiones de US$2 millones y con un compromiso de inversiones de US$300 millones, según explicó en su momento el entonces ministro de Economía, David Tuesta. No obstante, las empresas que promueven la silvicultura –y por ende la lucha contra la deforestación– aún son pocas.

De hecho, el PBI del sector madera y muebles descendió 12,1% del 2016 al 2017, año en el que se deforestaron 143 mil ha. es decir, el equivalente a 200.000 campos de fútbol.