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La noche del último domingo se registró una fuerte llovizna en la capital que ocasionó inundaciones en los distritos de Chorrillos, Villa El Salvador, Villa María del Triunfo (VMT) y San Juan de Miraflores. Uno de los puntos más críticos fue el bypass Nueva Esperanza, un paso a desnivel ubicado en la avenida Pachacútec, en VMT. La acumulación de agua fue tanta que un vehículo de transporte público quedó estancado por casi 30 horas. Sin embargo, esta no es la primera vez que ocurre.
Incluido este último hecho, en total se han registrado siete inundaciones producto de fuertes lloviznas en el mismo bypass entre 2022 y 2026. Vecinos de la zona afirman que se trata de un problema recurrente. Uno de ellos, Javier Huarcaya, aseguró que “este problema pasa todos los años. Parece que no han hecho un sistema de alcantarillado o este está bloqueado. No lo limpian y, por ende, todos los años se inunda. Creo que abajo está el problema. Es como si no hubiera fuga o no estuviera conectado el desagüe”.
Detalles
La Empresa Municipal de Apoyo a Proyectos Estratégicos S.A. (Emape) de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) brindó información sobre este proyecto a El Comercio. Se trata de un paso a desnivel ejecutado durante la gestión del entonces alcalde de Lima, Jorge Muñoz Wells, por el Consorcio Vial VES, en el marco del convenio suscrito entre Emape y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La supervisión estuvo a cargo del Consorcio Supervisor Miguel Iglesias.
El monto contractual fue de S/ 228.034.465,73. Cabe precisar que este monto corresponde al proyecto integral y no exclusivamente al paso a desnivel. El proyecto comprendió vías principales y secundarias, dos pasos a desnivel —en las avenidas San Juan y 26 de Noviembre—, además de veredas, paraderos, mobiliario urbano, señalización y áreas verdes.

El proceso de licitación correspondió a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en el marco del convenio suscrito para la ejecución del proyecto.
“Se emplearon principalmente concreto simple y concreto armado, además de elementos prefabricados utilizados en el tablero del puente, muros tipo jersey y parapetos”, comunicó Emape.
La ejecución se inició el 22 de enero de 2019 y culminó el 1 de abril de 2021, con un plazo total de 801 días calendario. La infraestructura fue inaugurada el 21 de abril de 2021.
Emape confirmó que, después de su inauguración, sí se han registrado episodios de acumulación de agua en la zona deprimida del paso a desnivel durante periodos de precipitaciones.
“Ante estos eventos, Emape ha ejecutado acciones de contingencia que incluyen el uso de motobombas para evacuar el agua, retiro de lodo y sedimentos, limpieza de la superficie vial y, cuando las condiciones de seguridad lo requieren, la restricción temporal del tránsito hasta recuperar condiciones adecuadas para la circulación vehicular”, expresaron.

La entidad reconoció que la infraestructura “no dispone de un sistema de drenaje adecuado. Si bien cuenta con rejillas destinadas a evacuar las aguas pluviales, estas no presentan las condiciones de diseño necesarias para garantizar un adecuado discurrimiento, lo que ocasiona la acumulación y empozamiento de agua”.
Sobre por qué siempre se registran inundaciones en la zona, explicaron que la parte inferior del paso a desnivel se encuentra a una altura menor respecto de las vías circundantes, por lo que durante las precipitaciones el agua tiende a concentrarse en ese punto.
“Se viene realizando una evaluación técnica integral que permitirá determinar las condiciones actuales del sistema de drenaje y establecer, sobre esa base, si corresponde implementar una intervención de mayor alcance”, concluyeron.
Posición de la municipalidad distrital
Por otro lado, el jefe del área de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad de Villa María del Triunfo, Félix Sánchez Príncipe, aseguró que, pese a tratarse de una vía metropolitana, la comuna distrital ha realizado trabajos para combatir estas inundaciones a lo largo de los años.
“Es verdad que cada vez que se comprometen estas vías, Emape envía unidades cisterna para poder realizar la evacuación del agua. Pero el sistema de evacuación es bastante minúsculo para la proporción de precipitación pluvial que tiene el distrito”, mencionó.

“Lamentablemente, se ha carecido de la suficiente capacidad para evacuar las aguas. Entonces, lo que sucede es que tenemos que trabajar de manera conjunta. Nosotros nos ocupamos del tránsito y la seguridad vial y la Municipalidad Metropolitana de los trabajos de evacuación del agua acumulada”, agregó.
Sánchez contó que el último domingo, cuando ocurrió el episodio más reciente de lloviznas, se activó un grupo de Defensa Civil de la municipalidad distrital que dispuso recursos para atender la problemática.
“Nosotros obviamente hemos dejado que Lima Metropolitana actúe dentro de sus competencias. Pero también hemos intensificado nuestra capacidad operativa. No solamente son las lluvias en las vías, sino también el alcantarillado que termina bloqueado de basura. Por eso debemos tomar acción”, concluyó.
Análisis
En diálogo con El Comercio, el decano de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Ingeniería, Miguel Estrada, explicó que, para evitar que esto vuelva a ocurrir, se deberían colocar canaletas antes de la entrada a este bypass. “Esas canaletas tienen que desaguar mediante un sistema de riego”, dijo.
Estas tienen que ser especiales, porque el agua de lluvia no debe mezclarse con el agua de los desagües. “Las aguas de desagüe son conducidas a las plantas de tratamiento de aguas residuales, que están diseñadas para tratar este tipo de agua. Si mezclamos el agua de los desagües con agua de lluvia, la planta pierde operatividad. Además, esas plantas de tratamiento están diseñadas para un volumen. Si incrementamos el volumen, colapsará”, remarcó.

“Otra alternativa es colocar alcantarillas dentro del bypass. El problema es que estas necesitarían un sistema de succión. Por otro lado, una solución a corto plazo sería que, como hacer canaletas va a tomar tiempo, se disponga de hidrojets, que son camiones que succionan el agua y la llevan por medio de un tanque a un lugar adecuado para desaguar”, agregó.
El ingeniero mencionó que lo importante es que el bypass no pierda la operatividad. “Tiene que mantenerse limpio de tal manera que los vehículos puedan circular sin ningún tipo de peligro”, resaltó.
“Además, falta señalización. Por ejemplo, colocar en la parte baja del bypass una línea roja y así los conductores entiendan que por el momento no deben ingresar. Eso se podría complementar con luminarias y sensores que alerten cuando se exceda cierto nivel de agua”, añadió.
El magíster en Urban Management por la Technische Universität Berlin, ingeniero civil por la Pontificia Universidad Católica del Perú y especialista en ciudades sostenibles Krishan Barr Rosso también conversó con El Comercio.
“El principal problema que evidencia este caso es que una infraestructura ubicada en un punto deprimido no está respondiendo adecuadamente frente a eventos de lluvia. Un bypass concentra naturalmente el agua por su propia geometría, por lo que debe contar con una solución de drenaje pluvial dimensionada específicamente para esa condición y para escenarios de precipitación intensa”, dijo.

El experto mencionó que una inundación de esta magnitud evidencia que la capacidad de captación y evacuación de agua “no es suficiente para las condiciones actuales. Todo paso a desnivel debe considerar un sistema de drenaje pluvial específico. Este sistema debe contemplar sumideros, colectores y, cuando la evacuación por gravedad no sea suficiente, sistemas de bombeo y almacenamiento temporal”.
“Cuando un mismo punto presenta inundaciones recurrentes, es razonable pensar que existe una vulnerabilidad estructural del sistema y no únicamente un problema asociado a una lluvia puntual. Puede existir una combinación entre una capacidad de drenaje insuficiente desde el diseño y problemas posteriores de mantenimiento, obstrucción o deterioro de los elementos de captación”, informó.
Frente a ello, afirmó que uno de los principales errores es diseñar el bypass principalmente desde la perspectiva vial y considerar el drenaje como un componente secundario. La prioridad debería ser realizar una auditoría hidráulica integral del bypass y de toda su cuenca de aporte, identificando de dónde proviene el agua y dónde está la restricción del sistema. A partir de ello, se deben dimensionar o ampliar los elementos de captación, conducción y evacuación.
Antecedentes
El bypass Nueva Esperanza registra siete inundaciones similares entre 2022 y 2026: una en 2022; dos en 2023; una en 2024; una en 2025; y dos en 2026, siempre entre mayo y setiembre.
Si bien no existen reportes durante el primer año, en 2022 el bypass empezó a sufrir grandes acumulaciones de agua. Este primer colapso ocurrió en junio de ese año.

Posteriormente, volvió a ocurrir en mayo de 2023. El bypass se llenó de agua y afectó el tránsito en la zona. Desde ese momento, vecinos pedían con urgencia una intervención por parte de la Municipalidad de Lima. El agua se empozó hasta una altura de 20 centímetros.
En setiembre de 2023, se registró nuevamente una inundación en el bypass producto de las intensas lloviznas de la capital. En ese entonces, se informaba que, luego de varios días de calor a causa del fenómeno El Niño, el invierno limeño volvió a su clima habitual y, en consecuencia, el bypass de VMT terminó inundado. Una camioneta Station Wagon quedó estancada en medio de la vía.
En agosto de 2024, también hubo una llovizna en la capital que terminó con la inundación del bypass. Para entonces, el problema ya empezaba a evidenciar un patrón recurrente durante las temporadas de lluvias. Incluso se señalaba que la acumulación de agua podía estar relacionada con un sistema de drenaje inadecuado, lo que terminaba afectando el flujo vehicular.
Un año después, el tránsito vehicular del bypass de la avenida Pachacútec tuvo que permanecer restringido tras una inundación provocada por la llovizna. En junio de 2025, la Municipalidad de Villa María del Triunfo procedió a clausurar el paso tanto de unidades de transporte público como privado.
Finalmente, este año se han registrado dos episodios de inundación en el punto: el primero en julio y el más reciente el pasado domingo de agosto.
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InvestigaciónExamen en profundidad de un hecho noticioso que requiere investigación y recursos extensivos.
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