Redacción EC

Debido al brote de , las empresas podrán implementar el con el objetivo de mitigar las posibilidades de contagio. Dicha modalidad consiste en el desempeño de la actividad profesional sin la presencia física del empleado en la oficina o sede durante su horario laboral.

Este cambio de escenario puede ser beneficioso tanto para empleadores como para trabajadores, puesto que se produce un ahorro de recursos como la energía, el espacio físico o posibles subvenciones en la alimentación de sus trabajadores. Todo ello manteniendo los objetivos y la productividad necesaria.

Luego de que el presidente anunciara la emisión de un decreto supremo que declara Estado de Emergencia Nacional por 15 días calendario para evitar más contagios de coronavirus en el país, se dispuso el aislamiento social obligatorio de la población.

Por ello, el pasó a ser una oportunidad para parte de las personas relacionadas a medios de comunicación social, personal administrativo, entre otros, que pueden cumplir con sus obligaciones desde casa. No obstante, al ser esta una medida sin precedente, existen aún dudas sobre cómo acostumbrarse a este régimen, pues pese a no estar físicamente en una oficina, se debe seguir un horario laboral orientado a objetivos.

En ese sentido, adquiere vital importancia mantenerse productivos para no atrasarse con tareas pendientes o incluso postergar aquellas que, dada la coyuntura, requieren inmediatez. Conozca en la galería al inicio de la nota seis recomendaciones para no resistirse al cambio y adaptarse de la mejor forma a esta modalidad.