Escuchar
(2 min)
La Mona Lisa en medio de un bosque de ‘selfies’. Según “Le Monde”, el 80% de los nueve millones de visitantes que visitan cada año el Louvre vienen principalmente por la Mona Lisa. Unas 20.000 personas al día | Foto: AFP

La Mona Lisa en medio de un bosque de ‘selfies’. Según “Le Monde”, el 80% de los nueve millones de visitantes que visitan cada año el Louvre vienen principalmente por la Mona Lisa. Unas 20.000 personas al día | Foto: AFP

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Tarde o temprano iba a pasar: el Museo del Louvre se suma a la lista de los grandes museos víctimas no solo de su éxito, sino del cambio climático y los elementos. Meses después que las autoridades del Museo Británico prometieran profundas reformas para enfrentar millonarias goteras, el pasado 13 de enero, su presidenta y directora, Laurence des Cars, alertó a la ministra de Cultura, Rachida Dati a través de un documento confidencial (filtrado luego al diario Le Parisien) en el que detallaba el deterioro alarmante de la infraestructura del museo enumerando filtraciones de agua, la obsolescencia de los equipos técnicos y variaciones preocupantes de temperatura que ponen en peligro el estado de conservación de las obras.