Redacción EC

Marco Antonio Falla, padre del joven vigilante Gerson Falla Marreros, quien murió en abril del 2011 tras los golpes que recibió de parte de nueve policías en la Comisaría de San Borja, denunció que uno de los agentes implicados en el caso, Alfredo Huamán Álvarez, le reveló que teme represalias de la Policía por haber entregado videos de la agresión al Ministerio Público.

"Hace cuatro semanas me llamó para darme detalles del caso. [Huamán] Está en la clandestinidad por haber sido amenazado por los policías, al haber entregado esos videos a la fiscalía. Él teme por su vida, pero me dio a entender que posiblemente se entregue y caerá más gente involucrada en la muerte de mi hijo", dijo a América Noticias.

Según informó Falla, cuando falleció su hijo el entonces ministro del Interior, Miguel Hidalgo, junto a otros altos mandos policiales, trataron de conciliar extrajudicialmente con él. Aunque la conciliación es una figura legal, la oferta fue rechazada por el padre, pues le pareció que las autoridades pretendían subestimar y ocultar la grave agresión perpetrada contra Gerson.

"El propio ministro Miguel Hidalgo, el general Sanguinetti y el general Baylón quisieron encubrir la muerte de mi hijo tratando de mencionar algún arreglo extrajudicial. Es más, los policías que habían torturado a mi hijo estaban en otra sala. Me mencionó a Erika Sandoval Vda. de Calero, que se le ha dado un trabajo no sé en qué hospital, porque la señora es obstetra", afirmó.

Wilhem Calero Coronel murió el 14 de julio del 2010, tras ser golpeado y asfixiado por policías en la agencia del Banco Continental de la Av. Faucett, San Miguel. Él había sido confundido por los agentes como parte de una banda de asaltantes, que quiso distraerlos para cometer un robo. El suboficial PNP Marcial Francisco Soria Serrano, del Escuadrón Águilas Negras, acusado de asfixiarlo con el brazo, fue condenado a 12 años de cárcel en octubre del año pasado.

Hasta el momento, ni el ex ministro Hidalgo ni el Ministerio del Interior se han pronunciado sobre la acusación de Falla.

Un caso emblemático
Gerson Falla falleció poco tiempo después de ser intervenido por nueve policías en la tienda Somos Cajamarca, de la cuadra 34 de la Av. Canadá, en el límite entre San Luis y San Borja. Testigos afirmaron el muchacho, que dejó huérfano a un niño que hoy tiene ocho años, había sido golpeado por la policía, que lo intervino por una supuesta denuncia por daños materiales en dicha tienda.

En diciembre del año pasado empezó el juicio a cuatro de los policías acusados de esta muerte, por el presunto delito de tortura agravada. Ellos son Diopoldo Aguilar Camacho, para quien el Ministerio Público pidió 15 años de cárcel; Julio Obeso Milla, David Sánchez Méndez y Grover Rojas Quispe, cómplices. Huamán Álvarez, cuyos videos permitieron la acusación, está prófugo de la ley.