Por Thalía Cadenas

La noche del 29 de diciembre de 2001, David Gonzales y su esposa Teresa Monzón observaban cómo el fuego consumía los tres puestos que con tanto sacrificio habían logrado implementar en Mesa Redonda. También veían con impotencia cómo su hijo de apenas dos años, atrapado dentro de una de las tiendas, estaba a punto de convertirse en una de las víctimas mortales de la tragedia, que requirió el despliegue de 440 bomberos. Uno de los voluntarios, que pertenecía a la compañía Rímac 21, pudo rescatar al pequeño de entre las llamas. Este hecho marcó la vida de aquel niño, David Gonzales Monzón, que 19 años después se viste de rojo para salir a salvar vidas en plena pandemia del coronavirus.

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