La tesis, ese trabajo con el que pruebas tus conocimientos al terminar una etapa académica, está en boca de todos. Elaborarla toma tiempo y esfuerzo, pero hay quienes no se complican. Plagiar es una de las salidas fáciles, pero otra es contratar los servicios de terceros. La oferta es variada, ¿el precio? Una tesis completa puede costar entre 600 y 2.500 soles. 

Juana atiende a un cliente en su tienda de la avenida universitaria, frente a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Entre fotocopiadoras, útiles de escritorios y computadoras, vocifera sin pudor la oferta a su cliente del momento, que, sentado junto a ella frente a una antigua computadora, pide más detalles.

El intercambio no dura más de diez minutos. El sueño de la maestría será realidad para Rodolfo, quien aclara que “no tiene tiempo” para dedicarle a su tesis. “No vas a tener que hacer nada”, le dice resuelta Juana. “Cuánta gente pierde un año, dos años, en hacer su tesis”, lo anima.

Finalmente, el precio acordado es de 600 soles. La tesis que elaborará la “asesora” tratará sobre la urgente necesidad de una reforma de las AFP. El tiempo que tomará hacer el trabajo es tres meses. El pago se hará poco a poco, a medida que ella le entregue los avances que él irá presentando en su centro de estudios.

Vendedores ofrecen tesis desde 600 soles en la avenida Universitaria, frente a la puerta 3 de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. (Consuelo Vargas / El Comercio)

Vendedores ofrecen tesis desde 600 soles en la avenida Universitaria, frente a la puerta 3 de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. (Consuelo Vargas / El Comercio)

______

Para Zenón de Paz, miembro de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), la alta oferta de trabajos universitarios, tales como tesis y monografías, se corresponde con un control insuficiente en los centros de estudios.

“Hasta ahora ha sido bastante laxo, sobre todo en las universidades con fines de lucro”, aclara. “El control es mínimo, casi inexistente”, subraya y añade que “los asesores y jurados de tesis no toman con seriedad su acción”.

Lilian Kanashiro, docente universitaria de la Pontificia Universidad Católica y la Universidad de Lima coincide en que la dedicación de los alumnos hacia su tesis muchas veces responde a la actitud y diposición del docente. "Se sienten con la libertad de hacerlo, pues saben que sus profesores no leen sus trabajos” dice y sentencia que “el alumno es reflejo de la calidad del docente”.

Sin embargo, la docente universitaria precisa que estos casos de engaño de alumnos, tales como el plagio o el encargo a terceros, existe desde hace muchos años y que los profesores actuaron de buena fe cuando han confiado en sus pupilos.

No obstante, ahora existen herramientas que permiten a los profesores mejorar su control. De Paz también considera que los softwares de control de plagio, por ejemplo, son una herramienta de la que deben servirse los educadores.

______

Concluido su intercambio, Rodolfo se retira satisfecho porque logró que Juana le rebajara 50 soles. Rodolfo quiere ser magíster y parece que lo logrará este año. 

Luego de atender a su primer cliente de la mañana, llega una periodista que se hace pasar por ex estudiante. Busca una tesis para licenciarse y convertirse en ingeniera industrial y le dice a Juana que solo tiene tiempo para pensar en el tema. “Claro, la hacemos”, sonríe la dueña del negocio y aclara “no te damos un trabajo con copy paste, porque hay universidades que eso no lo aceptan”. 

Juana atiende con ánimo a los clientes, pero también con apuro, ya que espera tener un nuevo cliente en menos de media hora. 

______

¿Por qué no asumir la responsabilidad de elaborar tus propios trabajos? Para De Paz, hay una concepción del título universitario como un fin que debe alcanzarse a costa de todo. “Creo que tiene que ver con la idea de que salvo el cartón todo es ilusión y eso no es así. En realidad los grados y títulos se otorgan como un comprobante de que se ha logrado ciertas competencias, ciertas aptitudes, no es un fetiche en sí mismo”, aclara.

Para Lilian Kanashiro, el conflicto surge en el caos educativo dentro de la institución. “Los alumnos están acostumbrados a hacer las cosas a última hora. La mayoría de casos tienen que ver con el desorden de la vida estudiantil, la procrastinación", señala. 

______

Frente a la puerta 3 de la UNMSM, en un recorrido de una hora y en solo un par de cuadras se puede encontrar varias ofertas. En papeles pegados en algunas de las puertas se lee el eufemismo “Asesoría de tesis”, en otras “Asesoría y/o elaboración de tesis” y los más directos y avezados ponen “Tesis”. 

El estudiante o docente distraído puede notar de reojo los letreros pero no se percatan que las tesis son solicitadas en los mismos ambientes donde anillan e imprimen los trabajos regulares de la universidad.

En Internet, hay todavía más variedad. Páginas web con cierto grado de sofisticación que ofrecen reserva y discreción. En los sitios virtuales no solo salen los teléfonos, sino también, en algunos casos, las direcciones. 

Cambios para mejorar

Las sanciones por plagiar o por mandar a hacer tu tarea dependen de cada centro de estudios. Los castigos dependen de la gravedad del hecho y son graduales, explica Zenón de Paz. No obstante, la Sunedu ha acordado actuar contra el plagio en documentos académicos como las tesis.

“Tuvimos una reunión del consejo directivo y se ha acordado actuar desde la dirección de grados y títulos y exigir a las universidades, como una condición básica de calidad, que todas las tesis hayan tenido que pasar por un proceso de verificación de plagio”, nos cuenta el también docente. 

Cabe mencionar que en algunas universidades, tales como la Universidad de Lima, se considera falta muy grave "utilizar documentos falsos, fraudulentos o adulterados para obtener cualquier tipo de ventaja". Según el reglamento general de estudios, este tipo de falta puede sancionarse hasta con la separación definitiva de la universidad. 

Sin embargo, el cambio no necesariamente partirá de un mayor control. La metodología, nos dice la profesora universitaria Lilian Kanashiro, debe evolucionar conforme el contexto social y tecnológico cambia.

Quizás con el cambio el mercado negro perdería clientes. “Si el espacio del aula se convierte en un lugar de discusión y de debate, no solo de opinión, no tiene por qué aparecer un trabajo que el profesor no sabe de dónde salió”, finaliza Kanashiro.

TAGS RELACIONADOS