Un trabajador de salud prepara una jeringa para inocular a un voluntario con una vacuna COVID-19 producida por la China Sinopharm durante su ensayo en el Centro de Estudios Clínicos de la Universidad Cayetano Heredia en Lima el 09 de diciembre de 2020 (Foto: Ernesto Benavides / AFP)
Un trabajador de salud prepara una jeringa para inocular a un voluntario con una vacuna COVID-19 producida por la China Sinopharm durante su ensayo en el Centro de Estudios Clínicos de la Universidad Cayetano Heredia en Lima el 09 de diciembre de 2020 (Foto: Ernesto Benavides / AFP)
/ ERNESTO BENAVIDES
Por Gladys Pereyra Colchado

Luego de varias semanas de incertidumbre e indignación por ser víctimas indirectas del escándalo por el ‘Vacunagate’, avanza el proceso para que los voluntarios del ensayo clínico de Sinopharm sean vacunados. El último martes, el Comité de Ética del Instituto Nacional de Salud (INS) aprobó uno de los pasos para permitir la importación de dosis adicionales del laboratorio chino.