"Karuara: la gente del río" llega a cines del Perú el jueves 20 de febrero.
"Karuara: la gente del río" llega a cines del Perú el jueves 20 de febrero.
/ Asociación Quisca

Encender un cigarrillo frente a un bebé tiene que ser uno de los mayores tabúes de la sociedad. Tal vez por eso cuando el documental “” fue proyectado frente a extranjeros la sorpresa fue colectiva. En una de las escenas finales, en un ritual de la comunidad kukama que el filme retrata, un hombre exhala tabaco sobre el rostro de un recién nacido. Una costumbre de las que presenta esta producción que tardó 10 años en ver la luz y que es una de las escasas iniciativas desarrolladas en el país para preservar audiovisualmente culturas amazónicas.

“El tabaco es medicinal para el pueblo kukama y no solamente para ellos, sino para muchos pueblos indígenas, incluso en Canadá [de donde vengo]. Para los pueblos indígenas el tabaco es una planta sagrada. Y la gente no anda fumando el tabaco todos los días como aquí, y aquí nuestros cigarros [industriales] tienen un montón de químicos, no es el tabaco puro. Pero cualquier cosa en exceso es veneno, ¿no?”, contó a El Comercio Stephanie Boyd, codirectora de la película.

Ella se involucró con la comunidad kukama por medio de Leonardo Tello, director de Radio Ucamara (Loreto), quien le propuso contar la historia de su pueblo. Una cosa llevó a otra y Boyd conoció a Mari Luz Canaquiri, presidenta de la Federación de Mujeres Trabajadoras kukama, cuya narración conduce gran parte de la película. También está presente su hija, Juanita, quien es registrada en video a lo largo de los años. Un trabajo paciente donde la confianza depositada en el equipo de filmación tuvo un rol clave.

En líneas generales el documental muestra la vida de la comunidad kukama, dedicada al cultivo y la pesca artesanal, pero sobre todo es una puerta a su modo de entender la vida. El río los acompaña; estuvo allí antes de que nacieran, estará allí después de que hayan muerto. No solo es su fuente de agua y alimento, sino porque de acuerdo a su cosmovisión, al fondo de las aguas vive otra comunidad, los karuara, compuesta por las personas que se ahogaron y cuyos cuerpos jamás aparecieron. No han muerto, solo han cambiado de vecindario.

Stephanie Boyd y Miguel Araoz son esposos y también los directores de "Karuara: la gente del río".
Stephanie Boyd y Miguel Araoz son esposos y también los directores de "Karuara: la gente del río".
/ Asociación Quisca

“Si no encuentran el cuerpo, entonces piensen que probablemente se han transformado. Pero igual tienen que recibir señales, los familiares van a empezar a soñar con esta persona. Es eso es algo muy importante, no es que cualquier persona que desaparece en el río se transforma en espíritu”, sostuvo la directora.

La comunidad mostrada en la película no tiene algo tan básico como una posta médica o un colegio, para lo cual tienen que desplazarse a la ciudad; la ausencia del estado es evidente. Aun así, sus celebraciones de fiestas patrias son infaltables. “Eso nos pareció muy irónico, que a pesar de haber sido olvidados por el estado son muy orgullosos de ser peruanos. Hemos escuchado historias de cómo viajan horas y horas para ver un partido de fútbol [de la selección] a un pueblo donde hay un generador y señal. Es muy triste que el estado los haya olvidado, pero ellos siguen queriendo al Perú”.

Boyd dirigió la película junto a su esposo, el artista plástico Miguel Araoz, quien además de hacer la cinematografía le dio algo al documental que lo diferencia de cualquier otro: animaciones que representan los mitos kukama y la sociedad subacuática karuara. Por esto y más la película ganó el Premio del Jurado a la Mejor Película del 28 Festival de Cine de Lima PUCP.

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